sábado, 27 de julio de 2013

Personajes y Documentos históricos del Municipio de Tepetitla de Lardizábal Tlaxcala

Fidel R. Zagoya (1884 – 1993)

1.-Con anterioridad a la Revolución Mexicana
2.- Durante la Revolución
3.-  Post Revolución

PRIMER PERÍODO
Sin ánimo de ser completos y exhaustivos en ninguno de los períodos, hay que señalar que la participación en La Revolución Mexicana, de las Denominaciones Congregacional, Presbiteriana y Metodista, principalmente, es destacada y cada una tiene sus propios méritos. Sin embargo en el presente trabajo interesa la participación de metodistas sin demerito de lo que corresponde a las otras Denominaciones.
La propagación de las ideas liberales corrió de la mano con los principios bíblicos, en los años previos a La Revolución. Los oradores metodistas, tanto laicos como ministros, combinaron razonablemente ambos criterios, relacionándose con un gran número de personas de ideas progresistas, no necesariamente miembros de las congregaciones. Su activismo los llevó a militar en algunos casos dentro de la masonería y principalmente en los clubes liberales.
En 1909 en la formación del Partido Anti-reeleccionista Tlaxcalteca, los más destacados fueron entre otros, Juan Cuamatzi, Marcos Hernández, Antonio Hidalgo, Pedro Morales, Benigno N Zenteno, Domingo Arenas,  Severino Pulido, y muchos ciudadanos que estaban  ligados al Club Aquiles Serdán.
Durante  la Revolución  algunos ciudadanos de nuestro municipio se incorporaron al movimiento Revolucionario, algunos en sus inicios,  otros durante el periodo de más de 10 años que duro la lucha por  tierras donde destaca el Señor Perfecto Hernández, al menos13  personas ha sido posible identificar por sus nombres que son: Santiago Pérez, Calixto Apanco, Toribio Romero, Pedro Pérez,  Fidel R, Zagoya. Evaristo Flores, Severino Pulido, Miguel Castillo, Enrique Méndez, Ismael Rodríguez, Perfecto Hernández, David Serrano, Domingo Domínguez  y muchos más que permanecerán en el anonimato a falta de documentos que muestren su participación. Algunos formaron parte del cuerpo de guerrillas maderistas en la región. Como sabemos el movimiento inicio el 20 de Noviembre de 1910 y continúo en la región durante más de 10 años.
En abril de 1911 en Tepetitla continua   el movimiento revolucionario integrándose algunos de los mencionados  bajo las órdenes del Coronel Benigno N. Zenteno Hernández, acompañándole en la toma de las plazas de San Martin Texmelucan Puebla, y posteriormente  la Ciudad Capital, Tlaxcala. Destacando que tenían en común además de religión, un claro y manifiesto interés por la colectividad. Así encontramos los nombres que hicieron su aportación a la historia local donde destacan los siguientes:  

SEVERINO PULIDO.
Este personaje además de luchar con las armas destaco en la formación del Partido Liberal Tlaxcalteca en el año de 1918, del cual fue el Presidente, para Junio de este mismo año (1918) participa como candidato a Diputado propietario por el  Primer Distrito donde obtiene mayoría pero  no se le reconoce el su triunfo.

FIDEL R. ZAGOYA.
Para entender su pensamiento, es necesario analizar  sus acciones, así como su relación con algunos personajes con los que indudablemente mantenía estrecha amistad e ideales,  como antecedente he de mencionar que probablemente su inclinación al metodismo inicia con la llegada a Tepetitla del Señor Juan Castillo, Padre del Señor Miguel Castillo, quien soporto estoicamente ataques por  ser avecindado y su  creencia al declararse Metodista Episcopal del Norte.

APUNTES DE UNA FAMILIA.   
En la jurisdicción del pueblo de San Baltasar Temaxcalac, perteneciente al Municipio de San Martin Texmelucan, Puebla, .existió una hacienda llamada Temaxcalac, cuyas ruinas hasta hoy existen y fueron dueños de ella dos hermanos, el mayor José María Teyssier, el menor Juan Manuel, quienes vivían además de la hacienda, en lo que fue casa habitación  que actualmente se encuentra en ruinas  ubicada en la esquina nor-poniente del parque de San Martín Texmelucan).
El menor, Juan Manuel Teyssier  se unió en amasiato con una señora de nombre Ana, de raza indígena, vecina del barrio de Tlacomulco, perteneciente al pueblo de Santa María Moyotzingo, Puebla. De dicha unión nacieron un niño que le pusieron por nombre José Juan y a la niña Marcelina, cuando crecieron y dejo de amamantarlos su mama, el padre de ellos se los llevo a la mencionada hacienda de Temaxcalac, quizá con el fin de prestarles mayor atención, pero desgraciadamente a los pocos años el padre de ellos murió. El tío de ellos, don José María, en lugar de preocuparse de sus sobrinos , al niño José Juan lo puso a trabajar como peón  en la misma hacienda y a la niña Marcelina la puso en la cocina como criada.
Cuando esta niña creció y siendo ya una señorita, su tío la enamoro y para casarse con ella, tuvo que pedir permiso a la Curia, lo que consiguió y se casaron eclesiásticamente.
Como el niño José Juan también  creció, contrajo matrimonio con una señorita de San Martín Texmelucan, Puebla, llamada María de la Luz Castillo, hija de españoles criollos. De este matrimonio nacieron diez y seis hijos, ocho hombres y ocho mujeres, sobrevivieron siete hombres y cinco mujeres. Los hombres fueron Francisco, Miguel, Marcelino, José María, Mariano, Manuel, y Juan, Las mujeres Micaela, Cayetana, Guadalupe, Patrocinio y  Manuela , de apellido Castillo todos, por haber adoptado el apellido de su madre, pues su padre carecía de apellido por haberse opuesto el tío a que se pusiera el de Teyssier, por ser hijo bastardo.
(Queda claro que el apellido de esta familia debió ser Teyssier).
Durante algunos años esta familia, creció y vivió en la ya citada hacienda de Temaxcalac, hasta que el señor José  María  Teyssier,  que había quedado como dueño murió y sus hijos dispusieron vender la hacienda a los vecinos del Pueblo San Baltasary circunvecinos, motivo por el que la familia Castillo se traslado al pueblo de Tepetitla, Tlaxcala, ya con anterioridad, don Juan había comprado en el mencionado pueblo un sitio y construido una humilde casita en donde fueron a vivir.
La compra que hizo el Señor José Juan Castillo y su esposa María de la Luz, fue hecha con “Los principales y  común” de este pueblo con fecha 10 de junio de 1878, pagando en reales el equivalente a cuarenta y tres pesos de esa época, la propiedad se ubica actualmente al oriente con calle Domingo Arenas, al poniente  calle Francisco I Madero, al sur Calle Ignacio Carranza, al norte con cerro, la extensión total  fue de 5813.32 metros cuadrados.

El traslado de esta familia, debió ocurrir a finales de la década de 1870, probablemente por la formación de la “Sociedad Agrícola de la Hacienda de Temaxcalac”, que en 1880 inicio la venta en fracciones de terreno a compradores de Temaxcalac y pueblos vecinos.
Después de vivir la familia Castillo algunos años en Tepetitla, el  día 18 de febrero de 1884, murió el señor José Juan Castillo, padre y cabeza de la familia.
Doña María de la Luz Castillo murió en el año de 1909, ignorándose día y mes.
El señor Miguel Castillo hijo de este matrimonio contrajo nupcias con la señorita María Encarnación Hernández, hija del señor José de Jesús Lucio Hernández y la Señora Guadalupe Apanco, ambos de raza mestiza, el día 28 de septiembre de 1884, de esta unión nacieron los siguientes hijos.
La niña Emilia Castillo, nació el día 8 de agosto de1885 y murió en 1976, a los 91 años de edad.
La niña Guadalupe Castillo, nació el 27 de julio de 1887 y murió en diciembre de 1969.
Miguel Castillo, nació el 26 de febrero de 1890 y murió el 16 de enero de 1982.
Refugio Castillo nació el 03 de julio de 1896 y murió el 20 de noviembre de 1992.
El día 9 de junio de 1907, falleció el señor Miguel Castillo (Señor) a la edad de 56 años y fue sepultado en el panteón municipal de Tepetitla.
La señora María Encarnación Hernández, falleció el día 10 de octubre de 1946  a la edad de 91 años 6 meses, fue sepultada en el panteón municipal de la colonia Emiliano Zapata.
Emilia Castillo caso con Lorenzo Pérez, vecino de Temaxcalac, Puebla.
Guadalupe Castillo caso con Marcos Zagoya, vecino de Tepetitla.
Miguel Castillo caso con Hilaria Gutiérrez,  de Tepetitla
Refugio Castillo caso con David Serrano de San Rafael Tenanyécac
Consta en el acta de nacimiento de Refugio Castillo que la fecha de nacimiento fue el día 3 de julio y anotada al día siguiente,  04 de julio de 1895
Considero necesario dejar claro que en el acta de nacimiento de Refugió Castillo Hernández, su Señor Padre Miguel Castillo, se definió como natural de la Finca de Temaxcalac  y Metodista Episcopal de Norte, Religión que conservo la familia con algunas excepciones o por pensar de otra manera  cambiaron a otras congregaciones.

Así mismo entender cuantas dificultades debieron superar por la condición de tener una forma diferente  de creer en Dios, así como al pertenecer a un grupo, que tenía una cultura sobre el trabajo, la educación, el respeto y sobre todo la firme creencia en los valores, como medio de superación.
Quede este escrito, como testimonio para la una familia y reconocimiento  al Señor Miguel Castillo Hernández  (Q.D.E, P) por darnos la oportunidad de conocer el  origen de esta familia, gracias al cuidado de anotar datos importantes,  de otra manera seria imposible reconstruir la historia y sirva de ejemplo de cómo se debe mantener la verticalidad, aun en condiciones adversas.
Tepetitla de Lardizábal Tlax, 15 de Junio 2011.

Sacerdote José de Jesús Lucio Hernández, originario de la población de Tepetitla, nació en la década de los años de 1830, se casó a edad temprana con Guadalupe Apanco, procreando a una única hija de nombre Encarnación, de quien se separa al poco tiempo de nacida por la muerte de su esposa para buscar trabajo que  encuentra en la Hacienda de Tamariz estado de Puebla donde   su iniciativa y vocación,  comienza estudios de teología en el seminario de El Batan, en el Estado de Puebla, lugar donde  después de ser autorizado para oficiar como sacerdote, recorre algunos poblados de la región incluido su pueblo natal.
Versiones orales de sus descendientes y personas mayores de edad, señalan al mencionado, entre los principales iniciadores de la construcción de la actual Parroquia de San Mateo Tepetitla, que  según  consta en la invitación de fecha 27 de Septiembre de 1868, comenzaron la construcción del edificio.
Vivió parte de su vida en esta población, en la actual calle Morelos Sur, en la casa marcada con el numero [..] en cuya construcción, en una de las piezas del conjunto, en la parte central de una de la vigas del techo de bóveda, se puede apreciar de manera clara, una leyenda que dice “Se techo esta pieza el día 15 de Mayo de 1891, María Antonia”, nombre de una de las 2 hermanas que tenia, con quienes compartió parte de su vida. (El nombre de la otra hermana,  solo se le recuerda como “la tía Mariquita”.
 (Hija de una alguna de las mencionadas es la señora Margarita Cano, esposa  de nuestro personaje Señor Fidel R. Zagoya, no se ha podido establecer si el Señor Luis Cano padre de otro personaje del mismo nombre fue su hermano.
En el interior de las habitaciones, las vigas de la techumbre se conservan en regular estado, siendo esta inscripción  parte de la riqueza histórica del valor incalculable del conjunto, donde permanecen diversos objetos de ornamentación que fueron propiedad del personaje, documentos, fotografías y otros de uso poco común en la época.
Seria irreverente mencionar por su nombre o hacer referencia a lo que existe, pues no hay que olvidar que corresponde a sus actuales propietarios el derecho a compartir o mantener la privacidad de esta riqueza histórica a los curiosos.
Murió a edad muy avanzada, siendo  sepultado en la ciudad de Puebla, donde permanecen sus restos. El lugar permanecerá en el anonimato por voluntad de sus descendientes. 

FIDEL R. (ROJAS) ZAGOYA
 Pastor metodista, campesino y médico practico homeópata. Durante mucho tiempo atendió a la población en la lucha contra la epidemia de la viruela hasta su erradicación, lucho  contra el alcoholismo  era frecuente, ganándose el respeto de la población.
1908.-  Con apenas 24 años vivió uno de los momentos más dramáticos de su vida que quedó para la historia, este acontecimiento fue probablemente más tarde acicate para participar en el inicio de la Revolución. El autor del libro Parque Nacional Xicoténcatl Estado de Tlaxcala, Ing. Antonio H. Sosa (enero 1951) en las páginas 236, 237, y 238 escribió lo siguiente:   
“Además de los que he señalado en otros artículos, puedo referir aquí el siguiente, que tuvo lugar el 13 de mayo de 1908, año de su última reelección, cuando, se entiende, se trataba de hacer obra de proselitismo reeleccionista: un señor Fidel R. Zagoya, joven liberal vecino del pueblo de Tepetitla de Lardizábal, tuvo necesidad de alquilar una yunta para labores agrícolas en un terrenito de su propiedad, pero al ir a su trabajo se encontró al Presidente Municipal, don Francisco Muñoz, que auxiliado por un rural llamado Néstor Rivera, estaba deteniendo a todos los trabajadores que por allí pasaban a sus labores y por la fuerza llevaron hasta unos noventa y nueve, a “re abordar” el río Atoyac, en un lugar que la corriente había destruido el día anterior. El joven Zagoya suplicó de buena manera que le concediera trabajar ese día, porque tenía que pagar el alquiler de la yunta; y por sólo esto, el rural desenvainó el sable y lo amago para obligarlo a que fuera con la cuadrilla de forzados. Al terminar la faena a las cinco de la tarde, los otros noventa y ocho trabajadores se fueron libres y el joven Zagoya quedó detenido en la cárcel. Al día siguiente le volvieron a llevar al trabajo, a él solo y en el camino, entre el rural Rivera y el comandante Fernando Bañuelos, le dieron una tanda de treinta y cinco cintarazos en presencia del Presidente Municipal, además de muchas patadas con los estribos de las monturas. Maltrecho el señor Zagoya, lo hicieron trabajar dentro del agua del Atoyac hasta la cinco y media de la tarde y luego fue vuelto a la cárcel, donde permaneció dos días más sin que se le permitiera cambiarse ropa, ni que se curara de la machetiza, ni que tomara tranquilamente sus alimentos”.
 “Cuando salió libre, fue a Tlaxcala a presentar su queja ante el Prefecto Político  del Distrito del Centro, que lo era entonces don Miguel Chumacero, a quien le mostró los verdugones y las escoriaciones causadas por los cintarazos, y aquel funcionario, por toda contestación y con toda frescura, le dijo que era orden del señor gobernador interino del Estado; por lo que el señor Zagoya, desilusionado de la justicia imperante, regresó a su pueblo, donde permaneció enfermo de traumatismo cerca de quince días. Y fue que las tierras afectadas con el desbordamiento del Atoyac, pertenecían a la riquísima hacienda de San Juan Molino y ya he dicho que el Gobierno de Tlaxcala daba amplias garantías a los hacendados para espoliar a los humildes; y fue también que efectivamente, en esos días fungía como Gobernador Interino el insubstituible señor Manuel Loaiza, reconocido como un “mocho” fanático y arbitrario y el señor Zagoya había salido en esos días del gremio de la Iglesia Católica Romana y a ese título era perseguido y molestado por las autoridades”.

BENIGNO N. ZENTENO HERNANDEZ.
La Revolución Mexicana, con todos sus defectos y fallas, fue un parte aguas en la historia de nuestra región y de nuestra patria, la cual hubiera sido más plena y rápida si no se hubieran mezclado tantos odios, ambiciones y partidarismos, prolongándose por más de 10 años.
No hay que olvidar que surge en la región el movimiento Revolucionario encabezado por el Pastor Metodista Benigno N Zenteno, a pesar de que:
1.- El conflicto bíblico-ético de violar el mandamiento divino: “No matarás”, así como el de  someterse a la autoridad, puesto que “no existe autoridad que no provenga de Dios”, y
2.- El conflicto surgido del respeto a la relación misionero-obrero nacional; en la cual el misionero por lo general veía con buenos ojos el sistema de gobierno porfiriano que había traído la paz al país tras una larga época de guerras internas, conjuntamente con un relativo progreso; consecuentemente el misionero, generalmente, desaprobaba la rebelión contra el gobierno.
El pastor nacional, por el contrario, palpaba y compartía los reclamos del pueblo y se inclinaba por la opción de las armas, en Tepetitla Tlaxcala, el pastor y profesor Benigno N. Zenteno Hernández  (después general), al frente de los congregantes de Tepetitla, y con el estandarte de la Liga de Esfuerzo Cristiano, toma la ciudad de San Martin Texmelucan Puebla y posteriormente el 31 de mayo la capital del Estado al frente de una columna de 3000 hombres.
Raymond Buve, Peasant movements, caudillos and reform during the revolution. 1910-1917.pag. 112. Isidro Fabela, Documentos históricos de la Revolución Mexicana 1914-1916 6° vol. México Jus. 1977.

SEGUNDO PERÍODO.
Ya iniciado el conflicto revolucionario, encontramos a un gran número de metodistas involucrados en él.
Benigno y Ángel Zenteno (Hernández)   héroes zapatistas desconocidos.
Mariana López solicito una pensión vitalicia como viuda de un revolucionario y acompaño su solicitud con una crónica de los hechos militares de Benigno. Al elaborar ese documento contribuyo al rescate| de un aspecto inédito e invaluable de la historia mexicana.
 Benigno, héroe revolucionario desafortunado y desconocido, tuvo una muerte trágica que Mariana, su viuda narra con dramatismo estremecedor.
Son las diez de la noche del 28 de marzo de 1912. En una celda de la penitenciaria de Puebla 21 hombres se abrazan emocionados  esperando el momento de iniciar la fuga. Ocho meses han pasado recluidos desde que las autoridades poblanas ordenaron su detención, después de los combates del 12 y 13 de julio en la Angelópolis. Un mes ha pasado desde que comenzaron a excavar el túnel de 60 metros de longitud que los conduciría hacia la libertad.
Los presos sortean el orden de salida y acuerdan dejar un acta donde niegan rotundamente las calumnias por lo que fueron confinados. También deciden dejar la herramienta que utilizaron (pedazos de arillo de acero, un cable de luz y un foco,) mudos testigos de su impulso libertario. El preso número nueve en salir es el Coronel Benigno  N. Zenteno artífice de la evasión.
Durante los días inmediatos a la fuga, los periódicos poblanos comentan escandalosamente el suceso y apoda a Zenteno  “el segundo Conde de Montecristo”, a la vez que ingenieros comisionados por el propio gobierno se admiran de la proeza técnica del túnel. La policía y el ejército federal inician inmediatamente la búsqueda de los revolucionarios y fusilan sin mediar juicio a los pocos que encuentran. Zenteno logra burlar la persecución y se interna en el Estado de Morelos para ponerse a las órdenes del General Emiliano Zapata. Como premio a su acción el 16 de abril de 1912, Zapata lo asciende a General de Brigada
Mariana López viuda de Zenteno es quien nos recrea este pasaje de la vida de su esposo, un héroe que ha pasado inadvertido en gran parte de los libros que tratan de la Revolución Mexicana. Fallecida en 1979 a los 96 años de edad, Mariana en un momento de desesperación económica, solicito al gobierno de Adolfo López Mateos una pensión vitalicia como viuda que era de un revolucionario, acompañando su solicitud con una crónica de los hechos militares de Benigno. Y aunque nunca le otorgaron una pensión, al elaborar ese documento contribuyo al rescate de un aspecto inédito e invaluable a la historia mexicana.

¿QUIÉN ERA BENIGNO N. ZENTENO HERNÁNDEZ?
Benigno N. Zenteno Hernández junto con su hermano Ángel, provienen de una familia acomodada, oriunda de Santa Ana Coapan, Puebla. El abuelo de ellos Andrés Zenteno, había sido fundador del pueblo y después uno de los caciques más importantes de la región, pero con ideas liberales. Sobre esta base familiar, los hermanos tuvieron acceso a la educación. Benigno se formó de manera autodidacta y Ángel se graduó como Profesor normalista.
En la segunda mitad del siglo XIX, la familia se había convertido al protestantismo. Los dos hermanos participaron intensamente en la comunidad religiosa y fungieron como pastores suplentes en la Iglesia Metodista de México. Desde el púlpito comenzaron a desarrollar sus facultades oratorias, mientras su cultura se iba incrementando a través de abundantes lecturas y sus ideas recibieron la influencia de las corrientes revolucionarias de principios de Siglo. Aunado al ejercicio de oratoria, hay evidencia de que los hermanos Zenteno escribieron con frecuencia. Mariana cita en su crónica que Benigno y Ángel publicaron, en plena guerra, un folleto llamado “El Máuser Zapatista”, del cual no hemos podido rescatar ni siquiera una hoja. De Ángel se han podido localizar algunos artículos publicados en la revista el Abogado Cristiano y dos discursos mecanografiados. De Benigno se cuenta con un texto que lleva por título proyecto para las colonias agrícolas militares, donde el General incluye un ideario a manera de introducción. Estos documentos, junto con la narración de Mariana y otros escritos, serán editados próximamente en un volumen que se titulará Documentos históricos de los hermanos Zenteno. (México Desconocido núm. 225 1995)

1890.- Escuela “Evangélica Melchor Ocampo”
La escuela “Evangélica Melchor Ocampo”, inicio sus actividades aproximadamente en el año de 1890, esta escuela fue parte  principal de los objetivos de Metodistas para la educación de sus hijos, inicialmente el sostenimiento era  una obligación su sostenimiento, posteriormente con el reparto agrario contó con su parcela escolar. El edificio que albergaba a la escuela funcionaba como tal por las mañanas y como Juzgado Local por las tardes, era  atendido  por el C. Cenobio Pérez, estaba ubicado en la calle Francisco I. Madero esquina Ignacio Carranza.
Posteriormente la escuela se trasladada a la calle Benito Juárez, donde  se encontraba el  Templo Metodista.
Hacia el año 1919  asistían  43 niños, de ellos,  dos de la vecina población de San Mateo Ayecac, esta escuela cerró sus puertas a finales de 1933,  estado a cargo de la maestra Anita Munguía.
En la lista de asistencia se encuentran los nombres de los hijos del ya extinto General Benigno N. Zenteno Hernández, sus nombres y edad: Citlalpul 13, Lesvia11, Cuauhtémoc 5  y sus sobrinos, hijos de María Antonia López. Eleazar Dolores15  y Wuillebaldo 13 años.
Los nombres de los padres de familia que aparecen en la lista nos dan la idea del porqué  su participación durante la Revolución, donde destacaron de manera importante algunos de ellos.

(Datos en el Informe de apertura de matricula dirigido a la autoridad municipal enero 1919) 

Primeros intentos por tierras en la region.
Ley del Pueblo
Durante la época de esplendor de las haciendas en la región, los indígenas despojados de sus tierras comunales que se acrecentaron durante el Porfiriato, se vieron en la necesidad de trabajar como peones “de sol a sol” bajo la rígida disciplina impuesta por los hacendados y quienes no la acataban se les recluía en la tlapixquera, especie de cárcel de la hacienda.
Las familias para su sustento trabajaban además del jefe la esposa y los hijos de estos cuyos jornales eran pagados semanalmente y casi siempre en fichas cambiables por mercancía en la tienda de la misma hacienda.
El salario por jornal era variable y equivalente a 25 – 37 centavos adulto, y de 12 – 18 centavos para los menores.
El 15 de agosto de 1877 tuvo lugar en la ciudad de México una asamblea general de trabajadores del campo. En esta asamblea de campesinos se fundó el Comité Central Comunero y se eligió como presidente de dicho comité al coronel Alberto Santa Fe.
El 15 de julio de 1878, o sea algunos meses después de la fundación del Comité Central Comunero, el coronel Alberto Santa Fe y licenciado Manuel Serdán fundaron el Partido Socialista Mexicano y un periódico bisemanal titulado “La revolución social en donde publicaron un documento que presenta una alternativa para la construcción de una nueva sociedad intitulado la “La ley del pueblo”, este documento tiene como origen ideológico la comuna de París y el socialismo utópico.
Santa Fe juzgaba, como origen de todos los males la gran propiedad agraria, no la civilización, como Fourier. De la comuna le venía a Santa Fe su opinión de suprimir al ejército. Ciudadanos armados garantizarían la independencia.
“La ley del pueblo” exponía y proponía la expropiación de la gran propiedad por causa de utilidad pública, pero indemnizando a los hacendados a través del banco agrícola e industrial. Pretendía sé que cada familia tuviera tierra, medios de producción y capital.
Así mismo se buscaba crear un sistema económico proteccionista y desarrollar la industria nacional por medio  de la sustitución de importaciones. Y se pretendía licenciar al ejército dándole otro tipo de empleo y por otra parte, armar al pueblo como único medio para asegurar la independencia nacional. Por último la educación gratuita y obligatoria como base del desarrollo.
En última instancia, la acción de Alberto Santa Fe tendía a crear las condiciones para el desarrollo de un capitalismo nacional e independiente.
                   
A los periódicos llegaron diferentes cartas de pueblos campesinos apoyando el proyecto de la Ley del pueblo y, a la vez, para denunciar su situación. Una de ellas, la del pueblo de San Mateo Tepetitlán, también conocido como Lardizábal, en el estado de Tlaxcala (colindante con San Martín Texmelucan, Puebla, y que seis meses después se levantó) expuso bajo el título de “Actas del Pueblo” la situación de despojo de tierras, bajos salarios y pago de contribuciones al gobierno que los campesinos venían soportando. La carta dice así:”nosotros somos un pueblo que deberíamos tener un gran terreno, según consta en los planos y títulos del mismo pueblo, pero los ricos se han apoderado de la mayor parte de él, y apenas tenemos una caballería de tierras [poco más de 38 hectáreas y media] para diez mil y ocho habitantes. Estamos por lo tanto en la última miseria, rodeados de haciendas por los cuatro vientos. Por el oriente tenemos la hacienda San Rafael [que más tarde atacaron] y San Juan Molino; por el norte, San Juan Molino; por el poniente, el Rancho San Miguel y la hacienda de Temascala; y por el sur, la hacienda de San Bartolo Granillo.
¿Cómo es posible que podamos vivir así?
Los hombres ganan con mucha dificultad dos reales como jornaleros en las haciendas, que no alcanzan para pagar la contribución; y el gobierno cobra, y no le importa si hay o no hay.
Así es que muchas veces se quedan sin comer las familias por pagar la contribución.
Por eso declaramos en esta acta, que estamos muy contentos y conformes con el proyecto de Ley del Pueblo que ustedes han propuesto y creemos que lo mismo estarán los demás pueblos, nuestros hermanos, pues todos sufren la misma injusticia y la misma tiranía. San Mateo Tepetitlán.
Pedro Morales, José Ma. Méndez, Juan José Ocaña, Domingo Hernández y 40 firmas más”.
Es muy probable que los campesinos de Tepetitla tuvieran la influencia personal de Alberto Santa Fe, porque es un pueblo colindante con el departamento de Huexotzingo, en donde Santa Fe había comenzado a organizar a los campesinos para recuperar sus tierras.  











METODISMO Y REBELIÓN POLÍTICA EN TLAXCALA,
1874 - 1920












Sobre el movimiento revolucionario en el estado de Tlaxcala, han evocado de vez en cuando la presencia del metodismo, se menciona el papel de algunos de sus pastores y en particular del centro de educación metodista de Puebla en la formación de algunos líderes del Movimiento Revolucionario Tlaxcalteca
Las sociedades misioneras protestantes norteamericanas que penetraron en México, entre 1872 y 1874 reclutaron sus cuadros entre los dirigentes de la tentativa de cisma de los padres constitucionalistas que para entonces estaba moribunda
Las primeras congregaciones protestantes mexicanas surgieron en regiones del centro del país donde se conjugaban luchas agrarias, liberalismo, y tentativa de cisma católico. Esta triple condición fue particularmente clara para la expansión de las actividades de la sociedad misionera metodista norteamericana que inicio sus labores en la Ciudad de México en febrero de1873 bajo la conducción de un superintendente con larga experiencia en la India, el señor William Butler.
El metodismo se propago hacia tres regiones donde existía agitación rural desde varios años, marcada por la lucha entre pueblos y haciendas. En el distrito de Chalco, Estado de México, decenas de pueblos vieron surgir  capillas metodistas, En el distrito de Acayuca, Hidalgo, el abogado Francisco Islas, quien había defendido los derechos de los pueblos contra los hacendados, se convirtió al metodismo y el tercer lugar donde el metodismo encontró buena acogida fue la región de Tlaxcala y los pueblos colindantes del estado de Puebla, en un triángulo constituido por las poblaciones de San Martin Texmelucan Apizaco y Puebla.
EL metodismo no pudo progresar en el estado antes de 1885. La congregación metodista de Barrón Escandón. Apizaco, logro ampliarse rápidamente y construyo su templo en 1880 presentando, según el misionero Charles Drees “todas las características de una sociedad bien sostenida […] que vivía en un estado de constante persecución [….y cuyos miembros] asistían con puntualidad a los servicios, vestidos limpiamente, teniendo el espíritu claro“.
Las persecuciones se debían a la ofensiva de la Iglesia para restablecer su espacio político a través de procesiones y fiestas religiosas públicas, prohibidas por la enmienda de la constitución propuesta en 1874 por Lerdo. El resurgimiento católico y la concentración progresiva de la tierra en manos de los hacendados, alentaron la formación de un bloque anticatólico y anti hacendados conformados por liberales, masones y metodistas, y explica el éxito alcanzado por el metodismo en la región entre 1885 y 1910.
En los estados de Tlaxcala y Puebla, existían grandes haciendas pulqueras, ganaderas y trigueras. Ahí como lo nota Frederich Katz, basándose en la observaciones de Kaerger, “los hacendados seguían recurriendo al peonaje por endeudamiento para defenderse de la competencia que representaba la industria textil que pagaba salarios más elevados [… por eso] el peonaje por endeudamiento continuo con especial vigor en esa región”.
En este contexto las modalidades de difusión del metodismo en el estado de Tlaxcala, revelan la correspondencia entre pequeña propiedad /autonomía de los pueblos/ y adopción de un credo religioso disidente.

Congregaciones metodistas en el estado de Tlaxcala
Apizaco -1876
Huamantla -1901
Panotla -1885
Chiautémpan -1904
Tlaxcala -1888
San Bernabé Amaxac -1907
Santa María Atlihuetzia -1890
Apetatitlán -1907
Tepehitec -1891
Santo Tomás La Concordia -1907
San Diego Metepec -1893
Santa Apolonia -1907
San Salvador Tzompantepec -1895
Santa Inés Zacatelco -1907
Quiletla -1897
Tizostoc -1907
San Rafael Tenanyécac -1897
Tepatlaxco -1908
Tepetitla -1898
Papalotla -1910

Además, las congregaciones más cercanas en el estado de Puebla eran: A. Puebla-1873, B. San Felipe Teotlalcingo-1889; C. San Martin Texmelucan-1898.
El metodismo no pudo penetrar en la zona norte del estado de Tlaxcala, donde predominaban las haciendas pulqueras, cerealeras y ganaderas del 1000 a 5000 hectáreas y donde el campesinado era en su mayoría acasillado. Al contario el valle de Atoyac era una zona de pueblos concentrados con micro aparcería y en el centro sur del estado de Tlaxcala, predominaba el minifundio campesino, con una agricultura parcelaria de pueblos y barrios dispersos intercalados de ranchos de 50 a 500 hectáreas. Eran también pueblos con una tradición de protesta y movilización contra las haciendas y es donde a partir de los años 1890 aún más, en la primera década del siglo XX, más de 20 pueblos fueron cede de congregaciones metodistas.

ESPACIO DE SOLIDARIDAD Y EDUCACIÓN.
La membrecía de las congregaciones metodistas estaba compuesta por un sector muy peculiar de la población, no fueron peones acasillados, ni hacendados o rancheros medios. Fueron más bien trabajadores particularmente móviles, desarraigados de sus tierras o con la necesidad de completar sus ingresos rurales con un trabajo remunerado en las fábricas textiles. Existían congregaciones en algunos pueblos textiles como San Rafael Tenanyécac o en pueblos cercanos a las fábricas de Panzacola o la Trinidad. Esta población obrera. Era particularmente móvil y a principios de la primera década del siglo XX, varias familias metodistas tlaxcaltecas emigraron en búsqueda de trabajo a Veracruz, donde conformaron la congregación, metodista dirigida por el pastor José Rumbia, en esta congregación se forjo el movimiento obrero del Gran Circulo de Obreros Libres.
El cambio social alentado por el metodismo, quizá se refleje en el caso del pueblo de Panotla, cercano a la ciudad de Tlaxcala, donde tuvo gran influencia la escuela metodista iniciada por José Trinidad Ruiz, pastor y maestro entre 1887 y 1898, quien sería luego, uno de los generales zapatistas “por aquel tiempo (1886) la mayoría de los habitantes andaban sin zapatos y usaban calzones y camisa de burda manta y habitaciones rudimentarias y alimentación igual. Introducido apenas el evangelio, el pueblo empezó a transformarse de manera sorprendente; el templo y la escuelita evangélica, comenzaron a surtir sus efectos; la profesaban las doctrinas evangélicas. Los hombres empezaron a usar zapatos, pantalón, chaleco y saco; las cosas se cambiaron por casas de terrazo, con sus mesas, sillas y en ciertas ocasiones con ajuar en toda forma. Las camas empezaron a ser de uso común y corriente, así como los lavabos y una vajilla para la cocina; los tenedores y cuchillos marcaron un progreso considerable; algunos libros y aun algunos periódicos, además del periódico propio de la iglesia, indicaban que en esos hogares, había entrado el habitó de la lectura y en donde se pensaba y aun se llegaba a discutir ya asuntos de religión, ya de política, ya de los métodos modernos de cultivar los campos. Tan marcada evolución social que comenzó primero en las 16 familias protestantes que hay en dicha población, influyo sobre la comunidad por imitación”.
     
Actos cívico-religiosos y rebelión política.
Los metodistas como los demás protestantes en México, fueron a partir de 1888 los promotores de actos cívico-religiosos, que celebraban el 18 de julio, aniversario de la muerte de Juárez, 16 de septiembre la Independencia, 05 de febrero aniversario de la Constitución, 21 de marzo natalicio de Juárez y 05 de mayo la batalla de Puebla. Estos actos cívico-religiosos se practicaban cuando los municipios estaban bajo autoridades clericales, en escuelas metodistas donde acudían metodistas, liberales y masones. En los pueblos de la región las fiestas cívico-religiosas se hacían bajo la conducción de las juntas patrióticas cuando el poder estaba en manos de liberales, como en Teotlalcingo, para la fiesta del 05 de mayo de 1898, que se realizó en el salón metodista “con procesión cívica, recorriendo las principales calles del pueblo, con las escuelas oficiales, la nuestra, la juntas auxiliar y patrióticas y el pueblo”, además de templetes en el corredor de la escuela metodista y banderas nacionales. Se hicieron varios discursos por parte de los profesores de las escuelas y algunos ciudadanos de pueblo, y en la noche, una velada cívica-literaria. El comentarista contrastaba esta fiesta con la ausencia de celebración en el pueblo vecino de San Salvador El Verde, donde “dominaba el señor cura”.
Las congregaciones metodistas estaban perseguidas en 1898 en los pueblos de San Rafael, Quiletla, San Diego Metepec, donde se les quería impedir reunirse y donde estaban “en lucha con el elemento político”, en otros pueblos tuvieron el apoyo de las autoridades como en Tepetitla, cuando Ignacio Carranza fue Presidente Municipal y en Apizaco. Aun lograron conseguir la alcaldía municipal de Panotla con Ramón Atonal, metodista, quien “mejoro las escuelas, suprimió ciertos abusos del clero y logro la unión de católicos y metodistas en la celebración de las fiestas patrias.
Las fiestas cívico-religiosas organizadas por los metodistas , liberales y masones en varios pueblos del estado, entre 1901 y 1910 fueron sin duda un espacio de resistencia y de mantenimiento de una red liberal oculta en tiempos de represión política, esta red liberal y metodista en Tlaxcala incluye las familias Sánchez de Tepehitec, Hernández Xolocotzi de San Bernabé, Amaxac Zenteno de Santa Ana, Carro de Panotla, Xicoténcatl Díaz de Papalotla y muchas otras de los pueblos de la cuenca del Atoyac como Zacatelco Papalotla, y Tepetitla , entre otros.
Es difícil poder reconstruir la participación exacta de los metodistas en la rebelión Maderista en Tlaxcala, sin embargo cabe corroborar que, como lo señala Porfirio del Castillo, los tlaxcaltecas iniciaron un levantamiento el 26 de mayo de 1910 en el pueblo de Tepehitec. En Tepetitla también Benigno Zenteno quien mantuvo contactos estrechos con Madero mientras era maestro de escuela y predicador metodista en Tepetitla, fue encargado de iniciar la rebelión en Abril de 1911. Según un testigo, lo hizo saliendo de la escuela, especialmente con un buen número de padres de familia, muchos de ellos evangélicos (metodistas) y elevando la bandera de la escuela al frente.
Zenteno extendió su  control sobre la cuenca del Atoyac, sin duda con el apoyo de otras congregaciones metodistas. (Entre otros quienes apoyaron a Zenteno de manera decidida destacan Severino Pulido, de Tepetitla, conocido luchador social quien además formo parte del Partido Anti reeleccionista de Tlaxcala, y Marcelo Portillo y  Díaz de Teacalco.)
Algunos metodistas no entraron en la vía legal de lucha democrática; más bien se afiliaron al Zapatismo. En particular Benigno Zenteno rompió rápidamente con Madero, no solamente por un incidente entre guarniciones federales y guarniciones Maderistas, durante la presencia de Madero en Puebla, de lo cual fue culpado y encarcelado, sino también por responder a los intereses agraristas de las poblaciones de la cuenca del Atoyac, donde había ejercido como pastor y maestro. Para fines de 1911 se encontraba en armas contra Madero.
Es muy probable que además las conexiones tejidas a lo largo del porfiriato y durante el gobierno de Huerta, entre metodistas, liberales y masones haya propiciado el reclutamiento de metodistas en las tropas revolucionarias. Cuando los caudillos militares de la región se dividieron en dos grupos antagónicos, los partidarios de Domingo Arenas, los otros partidarios de Máximo Rojas, los metodistas se dividieron también según los lazos de parentesco, los orígenes pueblerinos y sin duda también por posesiones políticas adversas entre agraristas y constitucionalistas.
En particular la congregación metodista numerosa de Panotla, se dividió como lo relata el pastor Agustín R. López: cultos agraristas y cultos constitucionalistas durante el año 1915 sin posibilidad de reconciliación. Sin entrar en detalles de la contienda, cabe notar  que en varias ocasiones los valores metodistas permearon la acción de los revolucionarios. Cuando Benigno Zenteno controlo la plaza militar de San Martin Texmelucan, impuso la ley seca y Porfirio Del Castillo recuerda que, cuando tuvo la oportunidad de visitarlo le dio “una conferencia antialcohólica, terminando por recomendar que se destruyeran las magueyeras que solo producían pulque” El antialcoholismo militante del metodismo, compaginaba con la voluntad de desamortizar las grandes haciendas pulqueras del norte de Tlaxcala.
El antialcoholismo también se articulaba a la lucha por una educación popular. Es interesante notar que Andrés  Angulo, cuando era secretario de Domingo Arenas, confiscaba las bibliotecas privadas  de los hacendados para crear bibliotecas populares en los pueblos donde dominaba el Arenismo. Esta preocupación por la educación cívica escolar, antialcohólica, democrática, se había forjado en los años de formación en las escuelas y los templos metodistas y distinguía a los revolucionarios metodistas de otros líderes, rurales que carecían de tales imperativos. El hecho  que varios de ellos hayan sido secretarios particulares de caudillos revolucionarios, permite defender la tesis de que el metodismo había logrado construir en la región una elite de intelectuales articulados a los intereses revolucionarios.

MARCELO PORTILLO Y DÍAZ (1875-1952)
 Nació en Nativitas. Se unió a la Revolución y en julio de 1911 fue capitán primero de las fuerzas maderistas comandadas por el Gral. Benigno Zenteno. Se licenció en septiembre de 1911 en la plaza de Puebla. En mayo de 1913 se levantó en armas contra Victoriano Huerta bajo las órdenes de Máximo Rojas, con un contingente de cien hombres. El 3 de mayo fue ascendido a mayor; el 1º de julio Máximo Rojas le otorgo el grado de teniente coronel. Prestó sus servicios en las fuerzas revolucionarias de los generales Antonio Medina y Gilberto Camacho, teniendo a su cargo el Regimiento Guerrero, para después desempeñarse en la Brigada Serdán y en la 3ª Brigada del Cuerpo del Ejército de Oriente. Repartió las tierras de la hacienda de San Juan Mixco a los pueblos de  San Damián Texoloc, Santa Apolonia Teácalco y San Vicente Xochitecatitla, aduciendo que la familia Carvajal había usurpado las tierras.
Constantemente intentó destruir los bienes de los simpatizantes de la Liga de Agricultores. Se caracterizó por ser un jefe relativamente independiente. De 1917 a 1920 atendió cargos de elección popular y fue juez local del municipio de Nativitas. En 1920 recibió el grado de coronel de caballería. Murió en Nativitas el 18 de septiembre.

CONCLUSIÓN:
El metodismo en Tlaxcala fue un movimiento de disidencia religiosa que recluto sus miembros entre los sectores sociales inconformes, con la dominación política y económica de las oligarquías porfiristas. Este movimiento surgió en un medio de expresión política cada vez más acentuada, una vez agotados los intentos de rebelión de las comunidades en contra de la expansión continúa de las haciendas. En tal ambiente y en un principio, el antialcoholismo visceral, que reivindicaba el metodismo fue captado por capas sociales poco politizadas, como una expresión religiosa de su protesta contra la alianza, entre la iglesia católica y los hacendados. Poco a poco se tejió una alianza entre estos sectores y las vanguardias liberales y magonistas nacionales o regionales. Los miembros de las congregaciones metodistas, provenían de una capa social particularmente móvil, compuesta de campesinos y obreros textiles. El metodismo  les ofreció una organización popular, portadora de principios democráticos, cívicos y éticos asimilados tanto en los templos como en escuelas, en particular a través de la celebración de las fiestas cívico-religiosas.
En tiempo de represión política, el metodismo ofreció una red similar a lo que hubiera proporcionado un partido. De hecho, varias familias de la región supieron articular la adopción de un credo religioso nuevo y de los servicios que ofrecía, con una militancia política en los clubes liberales y aun en el Partido Liberal Mexicano.      

TERCER PERIODO.
FIDEL R. ZAGOYA.
Por algunos años fue Tesorero de la Comisión de Agua Potable de Tepetitla cargo que de manera honorifica desempeño, aportando el escaso dinero existente para la construcción del primer depósito elevado ubicado en el cerro Cuatzontzi haciendo la entrega de $46,000.00 pesos a la Autoridad Municipal para iniciar trabajos para ampliación de la red. (Año 1975) En esa época otros que ejercieron la medicina práctica fueron los señores Ponciano Méndez, Abel Méndez.
Periódico Oficial del Gobierno del Estado de Tlaxcala, de fecha 25 de Junio de 1985.
Decreto de expropiación por causa de utilidad pública del inmueble denominado Casco de la Ex-Hacienda San Juan Molino, ubicada al noroeste de la población de Tepetitla, Municipio de Lardizábal, con una superficie de 32,241.64 metros cuadrados, cuyo avalúo fue por la cantidad de $3’216,403.80 pesos.
Así lo decreta y firma el C. Lic. Tulio Hernández Gómez, Gobernador Constitucional del Estado, ante el C. Lic. Carlos Hernández García, Secretario de Gobierno, con quien actúa.
Principales gestores en el fraccionamiento y compra del Casco
Alejandro León, Fidel R. Zagoya, Jesús Cano, Miguel Castillo, Felipe Fernández y 63 compradores más, en su mayoría ejidatarios, originarios y vecinos del pueblo de San Mateo Tepetitla, Tlax.

Puebla, junio 17 de 1945. Señor Fidel R. Zagoya. Muy señor mío:
A mi regreso de México me enteré de su atenta carta del 11 del actual a la que adjuntó una fotostática de una carta que dirigió mi difunta madre a don Alejandro León.
Como indique a usted en mi anterior, la distribución que hayan hecho del casco de la finca es cosa que a mí no me atañe ni intervine en este asunto, así es que les ruego no insistan en dirigirse a mí porque no puedo más que repetirles lo que ya les indiqué y es, que  este no es asunto de mi incumbencia.
Devuelvo a usted dicha fotostática y sin otro particular me repito como siempre su afectísimo y atento S. S. Carlos Lenox Kennedy.

México, febrero 23 de 1937 Sr. Don Alejandro León. Tepetitla Tlaxcala Muy Señor mío:
Me entregó Amalia la carta que por su conducto me dirigió usted con fecha 8 del actual y en la que me manifiesta a nombre de todos los interesados en la compra de la fracción que resta a la finca de san Juan Atoyac, que solicita se les ponga la hectárea de riego de primera a $300.00  en vez de $400.00 la hectárea y el pedazo pedregoso a $150.00 en vez de $200.00 la hectárea, que es el precio que marqué en mi anterior con fecha 1ro. Del actual.
En contestación manifiesto que para que lo ponga en conocimiento de todos los interesados, que no me es posible acceder a su petición de rebajar el precio de las tierras, porque deben tener en cuenta que les estoy cediendo el casco gratis y aunque es cierto que la mayor parte está destruido, tiene la troje grande de mampostería y bóvedas y que es una construcción para siempre y está en buen estado, además la troje detrás de la huerta y el edificio del molino, únicamente con ponerle techos nuevos, tienen ustedes local de sobra para guardar aperos, semillas y todo lo que necesiten. Estos edificios representan en el estado actual en el que se encuentran, mas de $8 000.00, pues solo la troje grande de bóveda que construyo mi padre, costo $15 000.00 en los buenos tiempos cuando las construcciones costaban baratas. Por este motivo di a ustedes precio moderado y no excesivo pues la calidad de terreno que resta a la finca alrededor del casco es lo mejor que tiene como a todos consta.
A demás como indique a ustedes en mi anterior, esta operación de compra-venta, de llevarse a efecto tiene que ser de riguroso contado, porque no puedo vender aplazo.

En vista de los expuesto, usted me hará favor de comunicárselo así a todos los interesados para que resuelvan lo que mejor convenga a sus intereses, y se servirá indicarme por escrito a mi domicilio en México, -6ª. Naranjo 140.-lo que hayan determinado para que yo quede enterada.
Me repito de usted afectísima y atenta servidora. (Rubrica) Concepción Petriccioli Kennedy.

A QUIEN CORRESPONDA.
El Ciudadano Licenciado Adelaido Villegas Andrade, - Juez de Primera Instancia del Distrito De Zaragoza y Notario Público del mismo, CERTIFICA:
Que habiendo hecho una búsqueda en el archivo del protocolo a mi cargo, con el fin de expedir al Señor Fidel R. Zagoya, una copia certificada de la protocolización de un convenio celebrado entre la Señora Concepción Petricioli viuda de Kennedy y un grupo de vecinos del pueblo de Tepetitla en el año de 1939 en el cual es parte del promovente, no se encontró el libro correspondiente a ese año;-
Así mismo hago constar que en el Archivo de esta Notaría existe una constancia de veintiocho  de marzo de mil novecientos cuarenta y dos, en que aparece que al haber sido robado el juzgado y notaria a mí cargo en aquel tiempo,- también fueron sustraídos entre otras cosas los libros del protocolo correspondientes a los años de 1939  a 1942 inclusive.
Y para los usos que les convenga expido al señor Zagoya la presente en Zacatelco, a los 28 días del mes de abril de 1945. El Notario Público del Distrito Licenciado Adelaido Villegas Andrade.

Al C. Gobernador del Estado. Palacio de Gobierno. Tlaxcala, Tlax.
Los suscritos, presidente del comisario ejidal, los ejidatarios Miguel Castillo, Fidel R. Zagoya y representantes del fraccionamiento de la ex hacienda de San Juan Atoyac, Jesús Cano, vecinos y originarios del pueblo de San Mateo Tepetitla, de este Estado, por si y en representación de 68 compradores en su mayoría ejidatarios, tienen el honor de transcribir oficio número 10045 de fecha 13 del mes en curso, girado por el C. Secretario General del Departamento Agrario al comisariado y que a la letra dice:  “Con referencia a las diversas gestiones que ha venido usted haciendo ante este departamento, para que no sean desconocidas las compras que hicieron varios campesinos de ese poblado en la finca de “San Juan Atoyac” me permito manifestarle que vistos los antecedentes del caso, las operaciones de compra-venta estuvieron perfectamente apegadas a la ley, obrando las circunstancias que la propietaria del predio de “San Juan Atoyac” procedió a hacer las ventas de que se trata con autorización de este departamento dada en oficio número 9794 de 9 de agosto de 1937.
-- por lo que respecta a las dificultades que se han suscitado entre los elementos campesinos del mismo poblado, relativas a la pretensión que tienen para despojar de sus pequeños lotes a los adquirientes de tierra del predio antes citado, le manifiesto que tales actos son arbitrarios, motivo por lo que debe sostenérseles en la posesión de tierras adquiridas, sin perder su derecho de ejidatarios, ya que la suma de la superficie de la parcela que poseen como ejido y la adquirida en compra no llega a la parcela tipo señalada por el código agrario en vigor, atentamente etc.”
Lo transcrito es el resultado de nuestras gestiones hechas ante el mismo departamento agrario, motivadas por las gestiones improcedentes del Señor Artemio Hernández y varios vecinos de este mismo pueblo que, patrocinados por la central de la C.G.T (Confederación General de Trabajadores) de la Ciudad de México que a toda costa tratan de desvirtuar la operación que ya quedo terminada el primero de diciembre próximo pasado. La delegación agraria en el Estado, el gobierno que usted dignamente preside y aun el mismo departamento agrario en reiteradas ocasiones han comunicado al referido Hernández y socios lo improcedente de sus gestiones no obstante esto en estos días han lanzado la versión de volver a invadir las tierras que hemos adquirido por compra, valiéndose de la cooperación de vecinos de varios pueblos que son afines a su organización y, que de llevar a cabo lo que intentan nos crearían grandísimas dificultades que nos obligan a no tolerarles más y por obvio de dificultades nos permitimos transcribir el anterior comunicado haciéndolo del superior conocimiento de usted con la atenta suplica de que sea bien servido ordenar a quien corresponda para que sean destacadas en este pueblo por todo el tiempo que sean necesarios, fuerzas federales que resguarden el orden y nos impartan la garantías que tenemos derecho para que por medio de ellas sean respetadas nuestras pequeñas propiedades.


Protestamos a usted nuestros respetos, Tepetitla municipio de Lardizábal a 16 de enero de 1939. (Rubricas)
Presidente del Comisariado Ejidal. Felipe Fernández. Representante Jesús Cano. Ejidatarios, Miguel Castillo, Fidel R. Zagoya.



Carlos Lenox Kennedy 16 de septiembre 506 Puebla, Puebla mayo 14 de 1945.
Señor Fidel R. Zagoya Tepetitla Tlax. Muy señor mío:
A mi regreso de México a esta me entere de su atenta carta de fecha 2 de los corrientes de cuyo contenido tome debida nota:
Siento mucho saber que el protocolo de la notaria de Zacatelco a donde se inserto el convenio celebrado entre mi difunta señora madre y un grupo de vecinos de Tepetitla para la compra venta de la fracción de terreno que le restaba a su finca de San Juan Atoyac, así como otros protocolos hayan sido robados según lo certifica la misma notaria pero este es asunto que corresponde al gobierno averiguar.
Con respecto a la copia del convenio que se sirvió adjuntar a su citada carta y el cual devuelvo a usted le manifiesto que como ya se lo comunique alguna vez, mi cargo de albacea de la testamentaria de mi difunta madre ya termino y mi misión en cuanto se refiere al asunto de la compra venta de terrenos de la citada finca de San Juan Atoyac, se concreto a entregar la tierras y el casco a los representante de los compradores para su aparcelamiento y distribución, a recibir el saldo del importe de dicha operación y a firmar la escritura respectiva de compra venta y por lo tanto no estoy en disposición ni obligado a ratificar los convenios que llevo a efecto mi difunta señora madre y mucho menos no teniendo a la vista los originales para cotejarlos.
Si usted tiene algún cargo concreto que hacerme en este asunto durante mi administración como albacea sírvase indicármelo para que le pueda contestar debidamente, pero si se trata de aparcelamiento, ubicación de lotes, o cuestión de medidas y linderos, no tengo que ver nada en eso pues en este caso debió usted haber hecho sus cargos a los comisionados antes de firmarse la escritura y sobre todo  no haber tomado posesión de sus parcelas ni de la parte del casco que se asigno. De todas maneras si de esto último se trata, tendrá usted que recurrir a las autoridades respectivas pues no es asunto de mi incumbencia.
Lo que le participo para su conocimiento repitiéndome como siempre su afectísimo y atento seguro servidor. (Rubrica) Carlos Lenox Kennedy Puebla Mayo 29 de 1945.

Señor Fidel R. Zagoya Tepetitla Tlax. Muy señor mío: Doy contestación a su atenta carta del 22 de los corrientes y me dispensara si soy un poco extenso:
En relación a lo que se sirve informarme referente a la pretensiones que dice tener Artemio Hernández y el grupo de vecinos que él encabeza, de desposeer a ustedes del casco de la finca con el pretexto de que establecieron allí una colonia llamada Francisco I Madero, creo que dicho Artemio y socios no pueden pretender tal cosa y si lo pretenden no lo  podrán obtener por la sencilla razón de que dicho grupo ( como hay constancias de gobierno) invadió el casco y la mayor parte de los terrenos de lo que formaba la zona de protección de la finca San Juan Atoyac cuando dicha propiedad tenían dueños y no era una zona baldía ni abandonada. Por otro lado dicho Artemio y socios nunca fueron reconocidos ni por la Comisión Nacional Agraria ni por el Gobierno del Centro como colonizadores de dicha zona sino al contrario los calificaron como invasores, prueba de ello es que la Secretaría de Gobernación en México ordeno a las autoridades de Tlaxcala que mandara a desalojar por medio de la fuerza a dichos invasores y pusieran a ustedes los compradores en posesión nuevamente de esa zona de protección.
Esta orden fue ejecutada y ustedes tomaron posesión nuevamente de los terrenos y el casco, así es que malamente podría el gobierno desposeer a ustedes después de 7 años que han estado en posesión pacifica de esa propiedad para dársela  a los que mando desalojar como invasores.
En  cuanto a lo que usted me dice de que no tienen documentos legales de posesión en lo referente al casco debo manifestarle que en la escritura general de compra-venta se hizo constar que la superficie que se vende de la finca de San Juan Atoyac, y que formaba la zona de protección, es de 57 hectáreas y fracción incluyendo el casco según el plano que se adjunto. Como ustedes pagaron la superficie de terreno que ocupaba dicho casco claro está que cada uno es dueño de la superficie del terreno que compro en la parte que ocupaba el casco.
Lo que ustedes no tienen especificado es la distribución individual que hicieron del susodicho casco, pero esta distribución no es de mi incumbencia ni puedo atestiguarla porque no tuve injerencia en ella e ignoro la forma en que fue hecha.
Siendo el represéntate Señor Jesús Cano la persona que hizo la distribución de las tierras y del susodicho casco, si como usted lo siguiere, ustedes lo autorizan para que declare por medio de documento la superficie que cada quien recibió especificando su ubicación, medida y colindancias respectivas, y este documento lo protocolizan, creo le servirán de titulo complementario, pues nadie les va a reclamar lo que cada quien pago, recibió y está en posesión de ello.
Lo que le participo para su conocimiento repitiéndome como siempre su afectísimo y atento seguro servidor. (Rubrica) Carlos Lenox Kennedy.

Fidel R. Zagoya, Francisco I. Madero Nº6 Tepetitla, Tlax., 22 de mayo de 1945.
Señor Carlos Lenox Kennedy 16 de septiembre nº 506 muy respetable señor:
En mi poder su atenta carta de fecha 14 de los corrientes. Enterado de su contenido digo a usted lo siguiente:
Respecto al punto 4to de su referencia me permito declarar que no tengo ningún cargo concreto que hacer a la administración de usted como albacea que fue de la testamentaria de su extinta madre.
El grupo de vecinos encabezados por el Señor Artemio Hernández que invadieron las tierras del fraccionamiento de San  Juan Atoyac 1938, está haciendo gestiones para desposeernos de la superficie del casco, sostiene que está en posesión , llamando la colonia “Francisco I. Madero”, pueden causarnos alguna sorpresa desagradable de un momento a otro, no tenemos documentos legales de posesión de lo referente al casco, queremos legalizar esa posesión, escrituras y comprobantes, extendidos por don Jesús Cano no tienen validez, el no está autorizado para que los documentos extendidos por él puedan surtir efectos legales. Nosotros los fraccionistas apoyados en la cláusula quinta del primer convenio celebrado con la extinta señora Concepción Petricioli viuda de Kennedy, los dos representantes del fraccionamiento y nosotros los compradores, con ese apoyo podemos y debemos autorizar a don Jesús Cano para firmar los documentos de posesión de cada fracción del casco, los originales de ese convenio se perdieron en la notaria de Zacatelco, no podemos adquirir copia certificada, pero si podemos adquirir de usted por medio de una súplica muy atenta, no haga un especial favor, con la expresión de su muy honorable testimonio de que el casco de la ex hacienda de San Juan Atoyac quedo para los usos de los compradores como dueños legítimos.
Dada la situación en que estamos colocados, esperamos de usted señor Kennedy nos favorezca con tan valioso e inmerecido servicio, lo que le agradeceremos de veraz y de modo infinito.
Sin otro particular por ahora que agradecer a usted su valiosa deferencia, me repito su afectísimo y atento y seguro servidor. (Rubrica) Fidel R. Zagoya.

Conchita Michel.
En los años que siguieron a la lucha armada de 1910, el Estado con su política nacionalista de favorecer al desarrollo de las poblaciones rurales e indígenas, crea las misiones culturales. Así, en Tepetitla, la enseñanza de los maestros en carpintería, panadería, albañilería, cocina, curtiduría, corte y confección de ropa y otros oficios más, permiten la integración de muchas personas al desarrollo de la población.
Es de destacar a la maestra Conchita Michel,  misionera y maestra de música y baile, rescata una pieza, que cantaba el señor J. María Zagoya y que “por los elementos del idioma Nahoá” que persisten en el canto, por la forma musical, por su ritmo, su coreografía y por el sabor, el estilo y espíritu primitivo que la animan. Resulta este ejemplo, un caso elocuente de supervivencia de la antigua cultura, criterio por el cual el musicólogo folclorista Vicente T. Mendoza la incorpora a su libro para darle difusión.
La pieza musical, “No Tlazohtla: Amada Mía”, es de origen tlaxcalteca, procede de la población de Tepetitla, Tlax.,  que recolecto en el lugar Concha Michel, que comunicó la Profesora Julia Ruiz Sánchez. Transmitió en México, D. F., en mayo de 1942. Fue grabada y cantada por la soprano Amparo Cervantes y el pianista Diego Ordax, en el Disco Totlasohcuic, “Los cantos que amamos”, grabación FONCA. 

Es probable que en alguna ocasión, Conchita Michel haya interpretado esta melodía, pues con su guitarra, recorrió pueblos y ranchos, lo mismo que el Palacio de Bellas Artes, La Plaza Roja de Moscú y el Centro Rockefeller en Nueva York, Estados Unidos, siempre comprometida al lado de las mejores causas de los pueblos.

Fue destacada militante de izquierda, cercana a artistas como Diego Rivera y Frida Kahlo, poeta y escritora, impulsora precoz de las reivindicaciones femeninas, fue capaz de abrir caminos inéditos para las mujeres de su tiempo. 

 “No Tlazohtla”

No Tlazohtla ichpoxóchitl
In citlalin titlachía
Íhcuac quin ye tlenextzin
Tepetzallan tlanextía.

Ximocuiti ica meláhuac
Ica maeláhuac nimiztlazohtla
Íhcuac quin ye tlenextzin
Tepetzallan tlanextía.


“Amada Mía”

Amada mía, flor doncella,
La estrella te mira Cuando ya amanece,
Entre los cerros amanece

Tómalo, porque en verdad
En verdad (yo) te amo
Cuando ya amanece
Entre los cerros amanece.


Traducción literal
Ignacio M. del Castillo.



Periódico Oficial del Gobierno del Estado de Tlaxcala, de fecha 25 de Junio de 1985.
Decreto de expropiación por causa de utilidad pública del inmueble denominado Casco de la Ex-Hacienda San Juan Molino, ubicada al noroeste de la población de Tepetitla, Municipio de Lardizábal, con una superficie de 32,241.64 metros cuadrados, cuyo avalúo fue por la cantidad de $3’216,403.80 pesos.
Así lo decreta y firma el C. Lic. Tulio Hernández Gómez, Gobernador Constitucional del Estado, ante el C. Lic. Carlos Hernández García, Secretario de Gobierno, con quien actúa.

FIDEL R. ZAGOYA
Por algunos años fue Tesorero de la Comisión de Agua Potable de Tepetitla cargo que de manera honorifica desempeño, aportando el escaso dinero existente para la construcción del primer depósito elevado ubicado en el cerro Cuatzontzi haciendo la entrega de $46,000.00 pesos a la Autoridad Municipal para iniciar trabajos para ampliación de la red. (Año 1975)

JUAN CASTILLO.
1878-1940.- Sobre compra de tierras y apertura de calle Francisco I. Madero Tepetitla. Donde se menciona a un personaje descendiente de la Hacienda San Baltasar Temaxcalac del estado de Puebla y precursor del metodismo en la región.

Al margen izquierdo un sello que dice: Juzgado Primero Local Lardizábal Tlax.
Dos Timbres de cincuenta centavos y uno de cinco centavos año 1940.

En la Municipalidad de Lardizábal, Distrito de Hidalgo Estado de Tlaxcala de Xicoténcatl, siendo las nueve horas del día primero de Agosto de mil novecientos cuarenta, ante el despacho del Juzgado Local del Municipio, comparecieron de una parte la Señora María de Jesús Pérez viuda de Linares y de la otra el Señor Fidel R. Zagoya y Leonardo R. Zagoya y manifestaron que en virtud de carecer del respectivo título de propiedades de la cual lo están poseyendo por espacio de más de treinta años a la fecha y en virtud de que en otras ocasiones se ha pretendido hacer un alineamiento de la calle, denominado actualmente Francisco I. Madero y hasta la fecha no se ha podido conseguir y por esta solicitan el personal de este despacho para que se traslade y haga el alineamiento respectivo, solicitando a los colindantes y presenten sus comprobantes respectivos o bien el primordial respectivamente, el mismo suscrito Juez Local,  atendiendo a esta petición hecha verbalmente ordeno se les previniera a los colindantes respectivos del mencionado lugar denominado “TLAIXCO” ubicado en esta población para el día cinco del mismo Agosto, del mismo año, estén presentes a las nueve horas, en sus respectivos sitios para llevarse a cabo el delineamiento que se solicita.
 Siendo las nueve horas del día  cinco de agosto del mismo año, el suscrito se trasladó al lugar mencionado, asociado de su asistencia con quienes actuó y estando presentes los Señores Ponciano Méndez, Refugio R. Zagoya, Fidel R. Zagoya y las Señoras María de Jesús Pérez Viuda de Linares y Leandra Linares Viuda de Cano y que en el mismo momento el Señor Ponciano Méndez  hizo presente un testimonio para que haya servido de base para el procedimiento debido dicho.-Una hoja membretada que dice:

  Juzgado 1º Constitucional de Tepetitla, una estampilla de diez centavos, que dice, República Mexicana, Renta del Timbre,-Documentos y Libros de Tlaxcala, Junio diez de 1878, Al centro, En La Sección de San Mateo Tepetitla del estado de Tlaxcala, a diez de Junio de mil ochocientos setenta y ocho, ante mí el suscrito Alcalde Segundo Local, J. Rafael Cano, actuando por receptoría con testigos de asistencia, según digo. Y  por ante los instrumentales, que al fin se nominaran comparecieron los C.C. Principales, y el  común” del referido pueblo, manifestaron  que la tierra del común, son dueños legítimos, manifestaron que están convenidos en vender al C. Juan Castillo, casado con María de la Luz y en solicitud del comprador, quiere se le otorgue a su favor la escritura correspondiente y para que tenga efecto su convenio en la vía y forma que mejor haya en derecho, otorgan, prometen la expresada tierra, para fabricar la casa del comprador por los tantos reales que son cuarenta y tres pesos como consta en la expresada recibo otorgado por los vendedores y el acta levantada  las autoridades con fecha catorce del mes de enero del presente año, en su persona, Doy fe, conozco y para la celebración de este instrumento Publico de propiedad, posesión, titulo vos recurso y otro cualquier derecho, que le competa a la mencionada tierra “TLAIXCO” que al efecto hicieron de haberlo por fin valido y subsistente ahora y en todos los tiempos hallándose presentes todos los colindantes y testigos después de los requisitos de estilo en tales casos se procedo a medir la tierra de la manera siguiente, por el ORIENTE de largo tuvo doscientas setenta y dos varas, linda con Tranquilino Pérez, Simón Pérez, J. Jesús Canario, María Martina viuda, por el NORTE tuvo de ancho veinticinco , linda con calle en medio que va para San Martín, PONIENTE de largo tuvo doscientas setenta y dos varas , linda con la misma tierra del pueblo y por el SUR de ancho tuvo veinticinco, con las mismas del común se serraron los cuatro vientos y concluida sus dimensiones y medidas, en el acto le ampare, la posesión en toda forma al nombre de los Supremos `Poderes de La Nación Mexicana, bajo las ceremonias de estilo , Arranco Hierba, Tiro Piedras y Esparció Puñados de Tierra en señal de lo dicho, para que no sea desaposesionado, ni ahora ni nunca lo será, renuncia, traspasa, con las acciones reales, personales útiles mixtas, directas y exentitas, en el comprador y quien la suya presente, para que la posea, goce, cambie, enajene, use y disponga de ella a su elección, como de cosa suya, adquirida con legítimo y justo título, y le confiere poder irrevocable con libre y franca general de administración y constituye procurador y actor, en su propia causa, para que de su autoridad o judicialmente entre y se apodere de la denominada tierra y de ella tome y aprenda la real tenencia y posesión que por derecho le compete de esta escritura, tenedor y precario poseedor en legal forma será cierta segura efectiva del comprador; y nadie lo inquietara ni moverá pleito sobre su propiedad, posesión goce y disfrute ni contra ella aparecerá gravamen alguno y la observasen de todo lo referido obliga a su persona con la misma cláusula guarentigia, que la que este le hace del mayor y renuncia a la misma ley del ordenamiento hecho en cortes de Alcalá de F. Linares y el termino que asigna lo que requiere prueba en solo el simple juramento del comprador C. Juan Castillo, se le hizo saber  el tenor de esta escritura enterado de ella que la acepta en todas sus partes de las que se hacen a su favor, cuya escritura así la otorgaron y lo firmaron con los testigos, yo el suscrito con los de mi asistencia, con quienes actuó con los términos que queda dicho y los instrumentales los Ciudadanos Tranquilino Pérez, J de la Luz Bernardino, Pedro Cano, J María Trinidad y testigos Anselmo Méndez, Laureano Antonio, Pascual Eusebio, Gregorio Ramírez, todos vecinos de este referido pueblo de que doy. J. Rafael Cano.- (Rubrica).- D.A.-José de Jesús Cano.-D,A José Julio Simón (Rubricas).- Es copia fiel mente sacado de su original queda en poder del Señor Ponciano Méndez, Dicho testimonio sirvió de base para hacer el alineamiento de la mencionada calle quedando entendidos los mismos colindantes de esta determinación y queda como cosa juzgada y pasada por autoridad sí que haya lugar de volverse a suscitar movilización alguna y quedan reconocidos como lo están en poseyendo en pacifica posesión ambos colindantes, respetándose ambas partes sus propios sitios de acuerdo al testimonio que antecede.—El mismo suscrito Juez Local Constitucional del Municipio de Lardizábal, Distrito de Hidalgo, Estado de Tlaxcala de Xicoténcatl, dijo que toda vez que se haya delineado la calle actualmente denominado Francisco Y. Madero respetándose sus intereses de acuerdo al testimonio de fecha diez de Junio de mil ochocientos setenta y ocho que sirvió de base para tal procedimiento así del artículo 45 del código civil vigente se da por terminado y se deberán respetarse en sus propios intereses y la persona que omita esta determinación se hará acreedor a las sanciones correspondientes, así concluyo la presente levantándose para constancia y firmaron los que en ella intervinieron de conformidad.—Lardizábal Tlax, Agosto cinco de Mil Novecientos Cuarenta.---------Interesados.
    
María de Jesús Pérez  Viuda de Linares, (Huella Digital) Leandra Linares Viuda de Cano, (Huella Digital) Leonardo R. Zagoya Fidel R. Zagoya, Gabriel Sánchez Arcadio Cano Pedro Bello Marcelo Pérez En representación de Marcelina Castillo Ponciano Méndez, (Rubricas)  (otra firma ilegible)
Juez  Local Constitucional  Cándido Flores. (Rubrica)
Nota: El Señor Juan Castillo era originario de la Hacienda San Baltasar Temaxcalac estado de Puebla, (mal llamado bastardo) hijo de uno de los propietarios de dicha hacienda de apellido Teyssier quien  compro dicho terreno para vivir conjuntamente con su numerosa familia, siendo el apellido Teyssier el que debiera tener por lo antes señalado, tomo el de la esposa  y es referente sobre el  apellido que existe en esta población.

Las medidas que se mencionan como compra  que hizo el Señor Juan Castillo a la comunidad  el día  diez de Junio del año 1878, es en medidas actuales como sigue:
Norte 20.75 metros. Sur 20.75 metros. Oriente 225.76 metros. Poniente. 225.76 metros.
(5813.32 Metros cuadrados) ubicados entre las actuales calles Domingo Arenas  Francisco I. Madero.
Una vara es igual a 0.83 centímetros lineales. El Alineamiento de la calle fue el día cinco de Agosto del año 1940.

José María Encarnación Zagoya Rojas fue originario de San Rafael Tenanyécac Tlaxcala, fue empleado de confianza de Plinio Petricioli propietario de la hacienda San Juan y Santiago Atoyac ubicada en el territorio de Tepetitla de Lardizábal Tlaxcala, el apellido original que tenia era Xonacatl o el reverencial Xonacatzi, se sabe que un hermano de él fue enviado a España a la llegada de Ignacio Carranza como administrador de la hacienda.

ACLARACIÓN: Debo advertir que no soy escritor, ni historiador de profesión, soy un ciudadano con cariño a la tierra que lo vio crecer, no busco merito alguno al presentar este trabajo, solo espero sea valorada la aportación de muchos personajes que aportaron a la evolución de este, nuestro municipio.
Que el lector haga la interpretación de los textos presentados y sirvan para ser complementada la información faltante y ampliado el contenido  de esta investigación para que dan certeza a lo que se sabía, pero se va olvidando de cómo transcurrieron algunos acontecimientos que transformaron la fisonomía de la región, para que el nombre de uno de los luchadores sociales del municipio permanezca en la memoria colectiva, no solamente de sus descendientes, pues sería egoísta de su parte, sino para las futuras generaciones como ejemplo de lucha y verticalidad del hombre en su constante lucha por  sus ideales.

Nota Final: Quiero agradecer la invitación del Señor Josué Álvarez Zagoya quien me distingue con inmerecida atención, desafortunadamente no puedo atenderle debidamente por múltiples razones. Sin embargo pongo a la disposición de esta extraordinaria familia la investigación que a lo largo de algunos años he podido recopilar.  Esperando la posibilidad de editar estos textos en la próxima edición de “Personajes y Documentos históricos del Municipio de Tepetitla de Lardizábal Tlaxcala” si encuentro sensibilidad de las autoridades municipales que valoren la importancia del pasado.

Muchas Gracias.

Tepetitla de Lardizábal, Tlaxcala a 26 de julio 2013.

Atentamente
Miguel Ángel Romero Serrano.

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Atención:
Pueden descargar el texto original en Microsoft Word aquí.
Si no pueden abrir el enlace pueden copiar y pegar la siguiente dirección en la barra de navegación: http://www.fileswap.com/dl/UWDzbKoz4D/

Pueden corregir el escrito y subir sus comentarios o pegar un link de descarga con la versión revisada.

Un saludo, 
Elías R.

1 comentario:

  1. Muchas gracias por esta información, mis abuelos y bisabuelos eran de este municipio y los ha mencionado, las historias que me contaron mis abuelos van cobrando más sentido. Saludos

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