Fidel R. Zagoya (1884 – 1993)
1.-Con anterioridad a la Revolución Mexicana
2.- Durante la Revolución
3.- Post Revolución
PRIMER PERÍODO
Sin ánimo de ser completos y exhaustivos en ninguno de los períodos, hay
que señalar que la participación en La Revolución Mexicana, de las
Denominaciones Congregacional, Presbiteriana y Metodista, principalmente, es
destacada y cada una tiene sus propios méritos. Sin embargo en el presente
trabajo interesa la participación de metodistas sin demerito de lo que corresponde
a las otras Denominaciones.
La propagación de las ideas liberales corrió de la mano con los
principios bíblicos, en los años previos a La Revolución. Los oradores
metodistas, tanto laicos como ministros, combinaron razonablemente ambos
criterios, relacionándose con un gran número de personas de ideas progresistas,
no necesariamente miembros de las congregaciones. Su activismo los llevó a
militar en algunos casos dentro de la masonería y principalmente en los clubes
liberales.
En 1909 en la
formación del Partido Anti-reeleccionista Tlaxcalteca, los más destacados
fueron entre otros, Juan Cuamatzi, Marcos Hernández, Antonio Hidalgo, Pedro
Morales, Benigno N Zenteno, Domingo Arenas, Severino Pulido, y muchos ciudadanos que
estaban ligados al Club Aquiles Serdán.
Durante la Revolución algunos ciudadanos de nuestro municipio se
incorporaron al movimiento Revolucionario, algunos en sus inicios, otros durante el periodo de más de 10 años
que duro la lucha por tierras donde
destaca el Señor Perfecto Hernández, al menos13 personas ha sido posible identificar por sus
nombres que son: Santiago Pérez, Calixto Apanco, Toribio Romero, Pedro Pérez, Fidel R, Zagoya. Evaristo Flores, Severino
Pulido, Miguel Castillo, Enrique Méndez, Ismael Rodríguez, Perfecto Hernández,
David Serrano, Domingo Domínguez y muchos
más que permanecerán en el anonimato a falta de documentos que muestren su
participación. Algunos formaron parte del cuerpo de guerrillas maderistas en la
región. Como sabemos el movimiento inicio el 20 de Noviembre de 1910 y continúo
en la región durante más de 10 años.
En abril de 1911 en
Tepetitla continua el movimiento
revolucionario integrándose algunos de los mencionados bajo las órdenes del Coronel Benigno
N. Zenteno Hernández, acompañándole en la toma de las plazas de San
Martin Texmelucan Puebla, y posteriormente
la Ciudad Capital, Tlaxcala. Destacando que tenían en común además de
religión, un claro y manifiesto interés por la colectividad. Así encontramos
los nombres que hicieron su aportación a la historia local donde destacan los
siguientes:
SEVERINO PULIDO.
Este personaje además
de luchar con las armas destaco en la formación del Partido Liberal Tlaxcalteca
en el año de 1918, del cual fue el Presidente, para Junio de este mismo año
(1918) participa como candidato a Diputado propietario por el Primer Distrito donde obtiene mayoría
pero no se le reconoce el su triunfo.
FIDEL R. ZAGOYA.
Para entender su
pensamiento, es necesario analizar sus acciones, así como su relación con algunos
personajes con los que indudablemente mantenía estrecha amistad e ideales, como antecedente he de mencionar que
probablemente su inclinación al metodismo inicia con la llegada a Tepetitla del
Señor Juan Castillo, Padre del Señor Miguel Castillo, quien soporto
estoicamente ataques por ser avecindado
y su creencia al declararse Metodista
Episcopal del Norte.
APUNTES DE UNA FAMILIA.
En la jurisdicción
del pueblo de San Baltasar Temaxcalac, perteneciente al Municipio de San Martin
Texmelucan, Puebla, .existió una hacienda llamada Temaxcalac, cuyas ruinas
hasta hoy existen y fueron dueños de ella dos hermanos, el mayor José María Teyssier,
el menor Juan Manuel, quienes vivían además de la hacienda, en lo que fue casa
habitación que actualmente se encuentra en
ruinas ubicada en la esquina nor-poniente
del parque de San Martín Texmelucan).
El menor, Juan
Manuel Teyssier se unió en
amasiato con una señora de nombre Ana, de raza indígena, vecina del barrio de
Tlacomulco, perteneciente al pueblo de Santa María Moyotzingo, Puebla. De dicha
unión nacieron un niño que le pusieron por nombre José Juan y a la niña
Marcelina, cuando crecieron y dejo de amamantarlos su mama, el padre de ellos
se los llevo a la mencionada hacienda de Temaxcalac, quizá con el fin de prestarles
mayor atención, pero desgraciadamente a los pocos años el padre de ellos murió.
El tío de ellos, don José María, en lugar de preocuparse de sus sobrinos , al
niño José Juan lo puso a trabajar como peón
en la misma hacienda y a la niña Marcelina la puso en la cocina como
criada.
Cuando esta niña
creció y siendo ya una señorita, su tío la enamoro y para casarse con ella,
tuvo que pedir permiso a la Curia, lo que consiguió y se casaron
eclesiásticamente.
Como el niño José Juan
también creció, contrajo matrimonio con
una señorita de San Martín Texmelucan, Puebla, llamada María de la Luz
Castillo, hija de españoles criollos. De este matrimonio nacieron diez y seis
hijos, ocho hombres y ocho mujeres, sobrevivieron siete hombres y cinco
mujeres. Los hombres fueron Francisco, Miguel, Marcelino, José María, Mariano,
Manuel, y Juan, Las mujeres Micaela, Cayetana, Guadalupe, Patrocinio y Manuela , de apellido Castillo todos, por
haber adoptado el apellido de su madre, pues su padre carecía de apellido por
haberse opuesto el tío a que se pusiera el de Teyssier, por ser hijo bastardo.
(Queda claro que el
apellido de esta familia debió ser Teyssier).
Durante algunos años
esta familia, creció y vivió en la ya citada hacienda de Temaxcalac, hasta que
el señor José María Teyssier,
que había quedado como dueño murió y sus hijos dispusieron vender la
hacienda a los vecinos del Pueblo San Baltasary circunvecinos, motivo por el
que la familia Castillo se traslado al pueblo de Tepetitla, Tlaxcala, ya con
anterioridad, don Juan había comprado en el mencionado pueblo un sitio y
construido una humilde casita en donde fueron a vivir.
La compra que hizo el
Señor José Juan Castillo y su esposa María de la Luz, fue hecha con
“Los principales y común” de este pueblo
con fecha 10 de junio de 1878, pagando en reales el equivalente a cuarenta y
tres pesos de esa época, la propiedad se ubica actualmente al oriente con calle
Domingo Arenas, al poniente calle
Francisco I Madero, al sur Calle Ignacio Carranza, al norte con cerro, la
extensión total fue de 5813.32 metros
cuadrados.
El traslado de esta
familia, debió ocurrir a finales de la década de 1870, probablemente por la
formación de la “Sociedad Agrícola de la Hacienda de Temaxcalac”, que en 1880
inicio la venta en fracciones de terreno a compradores de Temaxcalac y pueblos
vecinos.
Después de vivir la
familia Castillo algunos años en Tepetitla, el
día 18 de febrero de 1884, murió el señor José Juan Castillo, padre
y cabeza de la familia.
Doña María de la Luz
Castillo murió en el año de 1909, ignorándose día y mes.
El señor Miguel
Castillo hijo de este matrimonio contrajo nupcias con la señorita María
Encarnación Hernández, hija del señor José de Jesús Lucio Hernández y la Señora
Guadalupe Apanco, ambos de raza mestiza, el día 28 de septiembre de 1884, de
esta unión nacieron los siguientes hijos.
La niña Emilia
Castillo, nació el día 8 de agosto de1885 y murió en 1976, a los 91 años de
edad.
La niña Guadalupe Castillo,
nació el 27 de julio de 1887 y murió en diciembre de 1969.
Miguel
Castillo, nació
el 26 de febrero de 1890 y murió el 16 de enero de 1982.
Refugio Castillo
nació el 03 de julio de 1896 y murió el 20 de noviembre de 1992.
El día 9 de junio de
1907, falleció el señor Miguel Castillo (Señor) a la edad de 56 años y fue
sepultado en el panteón municipal de Tepetitla.
La señora María
Encarnación Hernández, falleció el día 10 de octubre de 1946 a la edad de 91 años 6 meses, fue sepultada en
el panteón municipal de la colonia Emiliano Zapata.
Emilia
Castillo
caso con Lorenzo Pérez, vecino de Temaxcalac, Puebla.
Guadalupe
Castillo
caso con Marcos Zagoya, vecino de Tepetitla.
Miguel
Castillo
caso con Hilaria Gutiérrez, de Tepetitla
Refugio
Castillo
caso con David Serrano de San Rafael Tenanyécac
Consta en el acta de
nacimiento de Refugio Castillo que la fecha de nacimiento fue el día 3 de julio
y anotada al día siguiente, 04 de julio
de 1895
Considero necesario
dejar claro que en el acta de nacimiento de Refugió Castillo Hernández, su
Señor Padre Miguel Castillo, se definió
como natural de la Finca de Temaxcalac y
Metodista Episcopal de Norte, Religión que conservo la familia con algunas
excepciones o por pensar de otra manera cambiaron a otras congregaciones.
Así mismo entender
cuantas dificultades debieron superar por la condición de tener una forma
diferente de creer en Dios, así como al
pertenecer a un grupo, que tenía una cultura sobre el trabajo, la educación, el
respeto y sobre todo la firme creencia en los valores, como medio de
superación.
Quede este escrito,
como testimonio para la una familia y reconocimiento al Señor Miguel Castillo Hernández (Q.D.E, P) por darnos la oportunidad de
conocer el origen de esta familia,
gracias al cuidado de anotar datos importantes, de otra manera seria imposible reconstruir la
historia y sirva de ejemplo de cómo se debe mantener la verticalidad, aun en
condiciones adversas.
Tepetitla de Lardizábal
Tlax, 15 de Junio 2011.
Sacerdote José de Jesús Lucio Hernández, originario de la población
de Tepetitla, nació en la década de los años de 1830, se casó a edad temprana
con Guadalupe Apanco, procreando a una única hija de nombre Encarnación, de
quien se separa al poco tiempo de nacida por la muerte de su esposa para buscar
trabajo que encuentra en la Hacienda de
Tamariz estado de Puebla donde su
iniciativa y vocación, comienza estudios
de teología en el seminario de El Batan, en el Estado de Puebla, lugar
donde después de ser autorizado para
oficiar como sacerdote, recorre algunos poblados de la región incluido su
pueblo natal.
Versiones orales de sus descendientes y personas mayores
de edad, señalan al mencionado, entre los principales iniciadores de la
construcción de la actual Parroquia de San Mateo Tepetitla, que según
consta en la invitación de fecha 27 de Septiembre de 1868, comenzaron la
construcción del edificio.
Vivió parte de su vida en esta población, en la actual
calle Morelos Sur, en la casa marcada con el numero [..] en cuya construcción,
en una de las piezas del conjunto, en la parte central de una de la vigas del
techo de bóveda, se puede apreciar de manera clara, una leyenda que dice “Se
techo esta pieza el día 15 de Mayo de 1891, María Antonia”, nombre de una de
las 2 hermanas que tenia, con quienes compartió parte de su vida. (El nombre de
la otra hermana, solo se le recuerda
como “la tía Mariquita”.
(Hija de una
alguna de las mencionadas es la señora Margarita Cano, esposa de nuestro personaje Señor Fidel R. Zagoya, no
se ha podido establecer si el Señor Luis Cano padre de otro personaje del mismo
nombre fue su hermano.
En el interior de las habitaciones, las vigas de la
techumbre se conservan en regular estado, siendo esta inscripción parte de la riqueza histórica del valor
incalculable del conjunto, donde permanecen diversos objetos de ornamentación
que fueron propiedad del personaje, documentos, fotografías y otros de uso poco
común en la época.
Seria irreverente mencionar por su nombre o hacer
referencia a lo que existe, pues no hay que olvidar que corresponde a sus
actuales propietarios el derecho a compartir o mantener la privacidad de esta
riqueza histórica a los curiosos.
Murió a edad muy avanzada, siendo sepultado en la ciudad de Puebla, donde
permanecen sus restos. El lugar permanecerá en el anonimato por voluntad de sus
descendientes.
FIDEL R. (ROJAS) ZAGOYA
Pastor metodista, campesino y médico practico
homeópata. Durante mucho tiempo atendió a la población en la lucha contra la
epidemia de la viruela hasta su erradicación, lucho contra el alcoholismo era frecuente, ganándose el respeto de la
población.
1908.- Con apenas 24 años vivió uno de los momentos
más dramáticos de su vida que quedó para la historia, este acontecimiento fue probablemente
más tarde acicate para participar en el inicio de la Revolución. El autor del
libro Parque Nacional Xicoténcatl Estado de Tlaxcala, Ing. Antonio H. Sosa
(enero 1951) en las páginas 236, 237, y 238 escribió lo siguiente:
“Además de los que he
señalado en otros artículos, puedo referir aquí el siguiente, que tuvo lugar el
13 de mayo de 1908, año de su última reelección, cuando, se entiende, se
trataba de hacer obra de proselitismo reeleccionista: un señor Fidel
R. Zagoya, joven liberal vecino del pueblo de Tepetitla de Lardizábal,
tuvo necesidad de alquilar una yunta para labores agrícolas en un terrenito de
su propiedad, pero al ir a su trabajo se encontró al Presidente Municipal, don
Francisco Muñoz, que auxiliado por un rural llamado Néstor Rivera, estaba
deteniendo a todos los trabajadores que por allí pasaban a sus labores y por la
fuerza llevaron hasta unos noventa y nueve, a “re abordar” el río Atoyac, en un
lugar que la corriente había destruido el día anterior. El joven Zagoya suplicó
de buena manera que le concediera trabajar ese día, porque tenía que pagar el
alquiler de la yunta; y por sólo esto, el rural desenvainó el sable y lo amago
para obligarlo a que fuera con la cuadrilla de forzados. Al terminar la faena a
las cinco de la tarde, los otros noventa y ocho trabajadores se fueron libres y
el joven Zagoya quedó detenido en la cárcel. Al día siguiente le volvieron a
llevar al trabajo, a él solo y en el camino, entre el rural Rivera y el
comandante Fernando Bañuelos, le dieron una tanda de treinta y cinco cintarazos
en presencia del Presidente Municipal, además de muchas patadas con los
estribos de las monturas. Maltrecho el señor Zagoya, lo hicieron trabajar
dentro del agua del Atoyac hasta la cinco y media de la tarde y luego fue
vuelto a la cárcel, donde permaneció dos días más sin que se le permitiera
cambiarse ropa, ni que se curara de la machetiza, ni que tomara tranquilamente
sus alimentos”.
“Cuando salió libre, fue a Tlaxcala a
presentar su queja ante el Prefecto Político
del Distrito del Centro, que lo era entonces don Miguel Chumacero, a
quien le mostró los verdugones y las escoriaciones causadas por los cintarazos,
y aquel funcionario, por toda contestación y con toda frescura, le dijo que era
orden del señor gobernador interino del Estado; por lo que el señor Zagoya,
desilusionado de la justicia imperante, regresó a su pueblo, donde permaneció
enfermo de traumatismo cerca de quince días. Y fue que las tierras afectadas
con el desbordamiento del Atoyac, pertenecían a la riquísima hacienda de San
Juan Molino y ya he dicho que el Gobierno de Tlaxcala daba amplias garantías a
los hacendados para espoliar a los humildes; y fue también que efectivamente,
en esos días fungía como Gobernador Interino el insubstituible señor Manuel
Loaiza, reconocido como un “mocho” fanático y arbitrario y el señor Zagoya
había salido en esos días del gremio de la Iglesia Católica Romana y a ese
título era perseguido y molestado por las autoridades”.
BENIGNO N. ZENTENO HERNANDEZ.
La Revolución Mexicana, con todos sus defectos y fallas, fue un parte
aguas en la historia de nuestra región y de nuestra patria, la cual hubiera
sido más plena y rápida si no se hubieran mezclado tantos odios, ambiciones y
partidarismos, prolongándose por más de 10 años.
No hay que olvidar que surge en la región el movimiento Revolucionario
encabezado por el Pastor Metodista Benigno N Zenteno, a pesar de que:
1.- El conflicto bíblico-ético de violar el mandamiento divino: “No
matarás”, así como el de someterse a la autoridad, puesto que “no existe
autoridad que no provenga de Dios”, y
2.- El conflicto surgido del respeto a la relación misionero-obrero
nacional; en la cual el misionero por lo general veía con buenos ojos el
sistema de gobierno porfiriano que había traído la paz al país tras una larga
época de guerras internas, conjuntamente con un relativo progreso;
consecuentemente el misionero, generalmente, desaprobaba la rebelión contra el
gobierno.
El pastor nacional, por el contrario, palpaba y compartía los reclamos
del pueblo y se inclinaba por la opción de las armas, en Tepetitla Tlaxcala, el
pastor y profesor Benigno N. Zenteno Hernández (después general), al frente de los
congregantes de Tepetitla, y con el estandarte de la Liga de Esfuerzo
Cristiano, toma la ciudad de San Martin Texmelucan Puebla y posteriormente el
31 de mayo la capital del Estado al frente de una columna de 3000 hombres.
Raymond Buve, Peasant movements, caudillos and reform
during the revolution. 1910-1917.pag. 112. Isidro Fabela, Documentos
históricos de la Revolución Mexicana 1914-1916 6° vol. México Jus. 1977.
SEGUNDO PERÍODO.
Ya iniciado el
conflicto revolucionario, encontramos a un gran número de metodistas
involucrados en él.
Benigno y Ángel
Zenteno (Hernández) héroes zapatistas
desconocidos.
Mariana López
solicito una pensión vitalicia como viuda de un revolucionario y acompaño su
solicitud con una crónica de los hechos militares de Benigno. Al elaborar ese
documento contribuyo al rescate| de un aspecto inédito e invaluable de la
historia mexicana.
Benigno, héroe revolucionario desafortunado y
desconocido, tuvo una muerte trágica que Mariana, su viuda narra con dramatismo
estremecedor.
Son las diez de la
noche del 28 de marzo de 1912. En una celda de la penitenciaria de Puebla 21
hombres se abrazan emocionados esperando
el momento de iniciar la fuga. Ocho meses han pasado recluidos desde que las
autoridades poblanas ordenaron su detención, después de los combates del 12 y
13 de julio en la Angelópolis. Un mes ha pasado desde que comenzaron a excavar
el túnel de 60 metros de longitud que los conduciría hacia la libertad.
Los presos sortean el
orden de salida y acuerdan dejar un acta donde niegan rotundamente las
calumnias por lo que fueron confinados. También deciden dejar la herramienta
que utilizaron (pedazos de arillo de acero, un cable de luz y un foco,) mudos
testigos de su impulso libertario. El preso número nueve en salir es el Coronel
Benigno N. Zenteno artífice de la
evasión.
Durante los días
inmediatos a la fuga, los periódicos poblanos comentan escandalosamente el
suceso y apoda a Zenteno “el segundo
Conde de Montecristo”, a la vez que ingenieros comisionados por el propio
gobierno se admiran de la proeza técnica del túnel. La policía y el ejército
federal inician inmediatamente la búsqueda de los revolucionarios y fusilan sin
mediar juicio a los pocos que encuentran. Zenteno logra burlar la persecución y
se interna en el Estado de Morelos para ponerse a las órdenes del General
Emiliano Zapata. Como premio a su acción el 16 de abril de 1912, Zapata lo
asciende a General de Brigada
Mariana López viuda
de Zenteno es quien nos recrea este pasaje de la vida de su esposo, un héroe
que ha pasado inadvertido en gran parte de los libros que tratan de la
Revolución Mexicana. Fallecida en 1979 a los 96 años de edad, Mariana en un
momento de desesperación económica, solicito al gobierno de Adolfo López Mateos
una pensión vitalicia como viuda que era de un revolucionario, acompañando su
solicitud con una crónica de los hechos militares de Benigno. Y aunque nunca le
otorgaron una pensión, al elaborar ese documento contribuyo al rescate de un
aspecto inédito e invaluable a la historia mexicana.
¿QUIÉN ERA BENIGNO N. ZENTENO
HERNÁNDEZ?
Benigno N. Zenteno
Hernández junto con su hermano Ángel, provienen de una familia acomodada,
oriunda de Santa Ana Coapan, Puebla. El abuelo de ellos Andrés Zenteno, había
sido fundador del pueblo y después uno de los caciques más importantes de la
región, pero con ideas liberales. Sobre esta base familiar, los hermanos tuvieron
acceso a la educación. Benigno se formó de manera autodidacta y Ángel se graduó
como Profesor normalista.
En la segunda mitad
del siglo XIX, la familia se había convertido al protestantismo. Los dos
hermanos participaron intensamente en la comunidad religiosa y fungieron como
pastores suplentes en la Iglesia Metodista de México. Desde el púlpito
comenzaron a desarrollar sus facultades oratorias, mientras su cultura se iba
incrementando a través de abundantes lecturas y sus ideas recibieron la influencia
de las corrientes revolucionarias de principios de Siglo. Aunado al ejercicio
de oratoria, hay evidencia de que los hermanos Zenteno escribieron con
frecuencia. Mariana cita en su crónica que Benigno y Ángel publicaron, en plena
guerra, un folleto llamado “El Máuser Zapatista”, del cual no hemos podido
rescatar ni siquiera una hoja. De Ángel se han podido localizar algunos
artículos publicados en la revista el Abogado Cristiano y dos discursos
mecanografiados. De Benigno se cuenta con un texto que lleva por título
proyecto para las colonias agrícolas militares, donde el General incluye un
ideario a manera de introducción. Estos documentos, junto con la narración de
Mariana y otros escritos, serán editados próximamente en un volumen que se
titulará Documentos históricos de los hermanos Zenteno. (México Desconocido
núm. 225 1995)
1890.- Escuela “Evangélica Melchor
Ocampo”
La escuela “Evangélica Melchor Ocampo”, inicio sus
actividades aproximadamente en el año de 1890, esta escuela fue parte principal de los objetivos de Metodistas para
la educación de sus hijos, inicialmente el sostenimiento era una obligación su sostenimiento,
posteriormente con el reparto agrario contó con su parcela escolar. El edificio
que albergaba a la escuela funcionaba como tal por las mañanas y como Juzgado
Local por las tardes, era atendido por el C. Cenobio Pérez, estaba ubicado en la
calle Francisco I. Madero esquina Ignacio Carranza.
Posteriormente la escuela se trasladada a la calle Benito
Juárez, donde se encontraba el Templo Metodista.
Hacia el año 1919 asistían 43 niños, de ellos, dos de la vecina población de San Mateo
Ayecac, esta escuela cerró sus puertas a finales de 1933, estado a cargo de la maestra Anita Munguía.
En la lista de asistencia se encuentran los nombres de
los hijos del ya extinto General Benigno N. Zenteno Hernández, sus
nombres y edad: Citlalpul 13, Lesvia11, Cuauhtémoc 5 y sus sobrinos, hijos de María Antonia López. Eleazar
Dolores15 y Wuillebaldo 13 años.
Los nombres de los padres de familia que aparecen en la
lista nos dan la idea del porqué su participación
durante la Revolución, donde destacaron de manera importante algunos de ellos.
(Datos en el Informe de apertura de matricula dirigido a
la autoridad municipal enero 1919)
Primeros
intentos por tierras en la region.
Ley del
Pueblo
Durante la época de esplendor de las haciendas en la
región, los indígenas despojados de sus tierras comunales que se acrecentaron
durante el Porfiriato, se vieron en la necesidad de trabajar como peones “de
sol a sol” bajo la rígida disciplina impuesta por los hacendados y quienes no
la acataban se les recluía en la tlapixquera, especie de cárcel de la hacienda.
Las familias para su sustento trabajaban además del jefe
la esposa y los hijos de estos cuyos jornales eran pagados semanalmente y casi
siempre en fichas cambiables por mercancía en la tienda de la misma hacienda.
El salario por jornal era variable y equivalente a 25 –
37 centavos adulto, y de 12 – 18 centavos para los menores.
El 15 de agosto de 1877 tuvo lugar en la ciudad de México
una asamblea general de trabajadores del campo. En esta asamblea de campesinos
se fundó el Comité Central Comunero y se eligió como presidente de dicho comité
al coronel Alberto Santa Fe.
El 15 de julio de 1878, o sea algunos meses después de la
fundación del Comité Central Comunero, el coronel Alberto Santa Fe y licenciado
Manuel Serdán fundaron el Partido Socialista Mexicano y un periódico bisemanal
titulado “La revolución social en donde publicaron un documento que presenta
una alternativa para la construcción de una nueva sociedad intitulado la “La
ley del pueblo”, este documento tiene como origen ideológico la comuna de París
y el socialismo utópico.
Santa Fe juzgaba, como origen de todos los males la gran
propiedad agraria, no la civilización, como Fourier. De la comuna le venía a
Santa Fe su opinión de suprimir al ejército. Ciudadanos armados garantizarían
la independencia.
“La ley del pueblo” exponía y proponía la expropiación de
la gran propiedad por causa de utilidad pública, pero indemnizando a los
hacendados a través del banco agrícola e industrial. Pretendía sé que cada
familia tuviera tierra, medios de producción y capital.
Así mismo se buscaba crear un sistema económico proteccionista
y desarrollar la industria nacional por medio
de la sustitución de importaciones. Y se pretendía licenciar al ejército
dándole otro tipo de empleo y por otra parte, armar al pueblo como único medio
para asegurar la independencia nacional. Por último la educación gratuita y
obligatoria como base del desarrollo.
En última instancia, la acción de Alberto Santa Fe tendía
a crear las condiciones para el desarrollo de un capitalismo nacional e
independiente.
A los periódicos llegaron diferentes cartas de pueblos
campesinos apoyando el proyecto de la Ley del pueblo y, a la vez, para
denunciar su situación. Una de ellas, la del pueblo de San Mateo Tepetitlán, también
conocido como Lardizábal, en el estado de Tlaxcala (colindante con San
Martín Texmelucan, Puebla, y que seis meses después se levantó) expuso bajo el
título de “Actas del Pueblo” la situación de despojo de tierras, bajos salarios
y pago de contribuciones al gobierno que los campesinos venían soportando. La
carta dice así:”nosotros somos un pueblo que deberíamos tener un gran terreno,
según consta en los planos y títulos del mismo pueblo, pero los ricos se han
apoderado de la mayor parte de él, y apenas tenemos una caballería de tierras
[poco más de 38 hectáreas y media] para diez mil y ocho habitantes. Estamos por
lo tanto en la última miseria, rodeados de haciendas por los cuatro vientos.
Por el oriente tenemos la hacienda San Rafael [que más tarde atacaron] y San
Juan Molino; por el norte, San Juan Molino; por el poniente, el Rancho San
Miguel y la hacienda de Temascala; y por el sur, la hacienda de San Bartolo
Granillo.
¿Cómo es posible que podamos vivir así?
Los hombres ganan con mucha dificultad dos reales como
jornaleros en las haciendas, que no alcanzan para pagar la contribución; y el
gobierno cobra, y no le importa si hay o no hay.
Así es que muchas veces se quedan sin comer las familias
por pagar la contribución.
Por eso declaramos en esta acta, que estamos muy
contentos y conformes con el proyecto de Ley del Pueblo que ustedes han
propuesto y creemos que lo mismo estarán los demás pueblos, nuestros hermanos,
pues todos sufren la misma injusticia y la misma tiranía. San Mateo Tepetitlán.
Pedro Morales, José Ma. Méndez, Juan José Ocaña, Domingo
Hernández y 40 firmas más”.
Es muy probable que los campesinos de Tepetitla tuvieran
la influencia personal de Alberto Santa Fe, porque es un pueblo colindante con
el departamento de Huexotzingo, en donde Santa Fe había comenzado a organizar a
los campesinos para recuperar sus tierras.
METODISMO Y REBELIÓN POLÍTICA EN
TLAXCALA,
1874 - 1920
Sobre el movimiento
revolucionario en el estado de Tlaxcala, han evocado de vez en cuando la
presencia del metodismo, se menciona el papel de algunos de sus pastores y en
particular del centro de educación metodista de Puebla en la formación de
algunos líderes del Movimiento Revolucionario Tlaxcalteca
Las sociedades
misioneras protestantes norteamericanas que penetraron en México, entre 1872 y
1874 reclutaron sus cuadros entre los dirigentes de la tentativa de cisma de
los padres constitucionalistas que para entonces estaba moribunda
Las primeras
congregaciones protestantes mexicanas surgieron en regiones del centro del país
donde se conjugaban luchas agrarias, liberalismo, y tentativa de cisma
católico. Esta triple condición fue particularmente clara para la expansión de
las actividades de la sociedad misionera metodista norteamericana que inicio
sus labores en la Ciudad de México en febrero de1873 bajo la conducción de un
superintendente con larga experiencia en la India, el señor William Butler.
El metodismo se
propago hacia tres regiones donde existía agitación rural desde varios años,
marcada por la lucha entre pueblos y haciendas. En el distrito de Chalco,
Estado de México, decenas de pueblos vieron surgir capillas metodistas, En el distrito de
Acayuca, Hidalgo, el abogado Francisco Islas, quien había defendido los
derechos de los pueblos contra los hacendados, se convirtió al metodismo y el
tercer lugar donde el metodismo encontró buena acogida fue la región de
Tlaxcala y los pueblos colindantes del estado de Puebla, en un triángulo
constituido por las poblaciones de San Martin Texmelucan Apizaco y Puebla.
EL metodismo no pudo
progresar en el estado antes de 1885. La congregación metodista de Barrón
Escandón. Apizaco, logro ampliarse rápidamente y construyo su templo en 1880
presentando, según el misionero Charles Drees “todas las características de una
sociedad bien sostenida […] que vivía en un estado de constante persecución
[….y cuyos miembros] asistían con puntualidad a los servicios, vestidos
limpiamente, teniendo el espíritu claro“.
Las persecuciones se
debían a la ofensiva de la Iglesia para restablecer su espacio político a
través de procesiones y fiestas religiosas públicas, prohibidas por la enmienda
de la constitución propuesta en 1874 por Lerdo. El resurgimiento católico y la
concentración progresiva de la tierra en manos de los hacendados, alentaron la
formación de un bloque anticatólico y anti hacendados conformados por
liberales, masones y metodistas, y explica el éxito alcanzado por el metodismo
en la región entre 1885 y 1910.
En los estados de
Tlaxcala y Puebla, existían grandes haciendas pulqueras, ganaderas y trigueras.
Ahí como lo nota Frederich Katz, basándose en la observaciones de Kaerger, “los
hacendados seguían recurriendo al peonaje por endeudamiento para defenderse de
la competencia que representaba la industria textil que pagaba salarios más
elevados [… por eso] el peonaje por endeudamiento continuo con especial vigor
en esa región”.
En este contexto las
modalidades de difusión del metodismo en el estado de Tlaxcala, revelan la
correspondencia entre pequeña propiedad /autonomía de los pueblos/ y adopción
de un credo religioso disidente.
Congregaciones metodistas en el estado de
Tlaxcala
Apizaco -1876
|
Huamantla -1901
|
Panotla -1885
|
Chiautémpan -1904
|
Tlaxcala -1888
|
San Bernabé Amaxac
-1907
|
Santa María
Atlihuetzia -1890
|
Apetatitlán -1907
|
Tepehitec -1891
|
Santo Tomás La
Concordia -1907
|
San Diego Metepec
-1893
|
Santa Apolonia
-1907
|
San Salvador
Tzompantepec -1895
|
Santa Inés
Zacatelco -1907
|
Quiletla -1897
|
Tizostoc -1907
|
San Rafael Tenanyécac
-1897
|
Tepatlaxco -1908
|
Tepetitla -1898
|
Papalotla -1910
|
Además, las
congregaciones más cercanas en el estado de Puebla eran: A. Puebla-1873, B. San
Felipe Teotlalcingo-1889; C. San Martin Texmelucan-1898.
El metodismo no pudo
penetrar en la zona norte del estado de Tlaxcala, donde predominaban las
haciendas pulqueras, cerealeras y ganaderas del 1000 a 5000 hectáreas y donde
el campesinado era en su mayoría acasillado. Al contario el valle de Atoyac era
una zona de pueblos concentrados con micro aparcería y en el centro sur del
estado de Tlaxcala, predominaba el minifundio campesino, con una agricultura
parcelaria de pueblos y barrios dispersos intercalados de ranchos de 50 a 500
hectáreas. Eran también pueblos con una tradición de protesta y movilización
contra las haciendas y es donde a partir de los años 1890 aún más, en la
primera década del siglo XX, más de 20 pueblos fueron cede de congregaciones
metodistas.
ESPACIO DE SOLIDARIDAD Y EDUCACIÓN.
La membrecía de las
congregaciones metodistas estaba compuesta por un sector muy peculiar de la
población, no fueron peones acasillados, ni hacendados o rancheros medios.
Fueron más bien trabajadores particularmente móviles, desarraigados de sus
tierras o con la necesidad de completar sus ingresos rurales con un trabajo
remunerado en las fábricas textiles. Existían congregaciones en algunos pueblos
textiles como San Rafael Tenanyécac o en pueblos cercanos a las fábricas de
Panzacola o la Trinidad. Esta población obrera. Era particularmente móvil y a
principios de la primera década del siglo XX, varias familias metodistas
tlaxcaltecas emigraron en búsqueda de trabajo a Veracruz, donde conformaron la
congregación, metodista dirigida por el pastor José Rumbia, en esta
congregación se forjo el movimiento obrero del Gran Circulo de Obreros Libres.
El cambio social
alentado por el metodismo, quizá se refleje en el caso del pueblo de Panotla,
cercano a la ciudad de Tlaxcala, donde tuvo gran influencia la escuela metodista
iniciada por José Trinidad Ruiz, pastor y maestro entre 1887 y 1898, quien
sería luego, uno de los generales zapatistas “por aquel tiempo (1886) la
mayoría de los habitantes andaban sin zapatos y usaban calzones y camisa de
burda manta y habitaciones rudimentarias y alimentación igual. Introducido
apenas el evangelio, el pueblo empezó a transformarse de manera sorprendente;
el templo y la escuelita evangélica, comenzaron a surtir sus efectos; la
profesaban las doctrinas evangélicas. Los hombres empezaron a usar zapatos,
pantalón, chaleco y saco; las cosas se cambiaron por casas de terrazo, con sus
mesas, sillas y en ciertas ocasiones con ajuar en toda forma. Las camas
empezaron a ser de uso común y corriente, así como los lavabos y una vajilla
para la cocina; los tenedores y cuchillos marcaron un progreso considerable;
algunos libros y aun algunos periódicos, además del periódico propio de la
iglesia, indicaban que en esos hogares, había entrado el habitó de la lectura y
en donde se pensaba y aun se llegaba a discutir ya asuntos de religión, ya de
política, ya de los métodos modernos de cultivar los campos. Tan marcada
evolución social que comenzó primero en las 16 familias protestantes que hay en
dicha población, influyo sobre la comunidad por imitación”.
Actos
cívico-religiosos y rebelión política.
Los metodistas como
los demás protestantes en México, fueron a partir de 1888 los promotores de
actos cívico-religiosos, que celebraban el 18 de julio, aniversario de la
muerte de Juárez, 16 de septiembre la Independencia, 05 de febrero aniversario
de la Constitución, 21 de marzo natalicio de Juárez y 05 de mayo la batalla de
Puebla. Estos actos cívico-religiosos se practicaban cuando los municipios
estaban bajo autoridades clericales, en escuelas metodistas donde acudían
metodistas, liberales y masones. En los pueblos de la región las fiestas
cívico-religiosas se hacían bajo la conducción de las juntas patrióticas cuando
el poder estaba en manos de liberales, como en Teotlalcingo, para la fiesta del
05 de mayo de 1898, que se realizó en el salón metodista “con procesión cívica,
recorriendo las principales calles del pueblo, con las escuelas oficiales, la
nuestra, la juntas auxiliar y patrióticas y el pueblo”, además de templetes en
el corredor de la escuela metodista y banderas nacionales. Se hicieron varios
discursos por parte de los profesores de las escuelas y algunos ciudadanos de
pueblo, y en la noche, una velada cívica-literaria. El comentarista contrastaba
esta fiesta con la ausencia de celebración en el pueblo vecino de San Salvador
El Verde, donde “dominaba el señor cura”.
Las congregaciones
metodistas estaban perseguidas en 1898 en los pueblos de San Rafael, Quiletla,
San Diego Metepec, donde se les quería impedir reunirse y donde estaban “en lucha
con el elemento político”, en otros pueblos tuvieron el apoyo de las
autoridades como en Tepetitla, cuando Ignacio Carranza fue Presidente Municipal
y en Apizaco. Aun lograron conseguir la alcaldía municipal de Panotla con Ramón
Atonal, metodista, quien “mejoro las escuelas, suprimió ciertos abusos del
clero y logro la unión de católicos y metodistas en la celebración de las
fiestas patrias.
Las fiestas
cívico-religiosas organizadas por los metodistas , liberales y masones en
varios pueblos del estado, entre 1901 y 1910 fueron sin duda un espacio de
resistencia y de mantenimiento de una red liberal oculta en tiempos de
represión política, esta red liberal y metodista en Tlaxcala incluye las
familias Sánchez de Tepehitec, Hernández Xolocotzi de San Bernabé, Amaxac
Zenteno de Santa Ana, Carro de Panotla, Xicoténcatl Díaz de Papalotla y muchas
otras de los pueblos de la cuenca del Atoyac como Zacatelco Papalotla, y
Tepetitla , entre otros.
Es difícil poder
reconstruir la participación exacta de los metodistas en la rebelión Maderista
en Tlaxcala, sin embargo cabe corroborar que, como lo señala Porfirio del
Castillo, los tlaxcaltecas iniciaron un levantamiento el 26 de mayo de 1910 en
el pueblo de Tepehitec. En Tepetitla también Benigno Zenteno quien mantuvo contactos
estrechos con Madero mientras era maestro de escuela y predicador metodista en
Tepetitla, fue encargado de iniciar la rebelión en Abril de 1911. Según un
testigo, lo hizo saliendo de la escuela, especialmente con un buen número de
padres de familia, muchos de ellos evangélicos (metodistas) y elevando la
bandera de la escuela al frente.
Zenteno extendió
su control sobre la cuenca del Atoyac,
sin duda con el apoyo de otras congregaciones metodistas. (Entre otros quienes
apoyaron a Zenteno de manera decidida destacan Severino Pulido, de Tepetitla,
conocido luchador social quien además formo parte del Partido Anti
reeleccionista de Tlaxcala, y Marcelo Portillo y Díaz de Teacalco.)
Algunos metodistas no
entraron en la vía legal de lucha democrática; más bien se afiliaron al
Zapatismo. En particular Benigno Zenteno rompió rápidamente con Madero, no
solamente por un incidente entre guarniciones federales y guarniciones
Maderistas, durante la presencia de Madero en Puebla, de lo cual fue culpado y
encarcelado, sino también por responder a los intereses agraristas de las
poblaciones de la cuenca del Atoyac, donde había ejercido como pastor y
maestro. Para fines de 1911 se encontraba en armas contra Madero.
Es muy probable que
además las conexiones tejidas a lo largo del porfiriato y durante el gobierno
de Huerta, entre metodistas, liberales y masones haya propiciado el
reclutamiento de metodistas en las tropas revolucionarias. Cuando los caudillos
militares de la región se dividieron en dos grupos antagónicos, los partidarios
de Domingo Arenas, los otros partidarios de Máximo Rojas, los metodistas se
dividieron también según los lazos de parentesco, los orígenes pueblerinos y
sin duda también por posesiones políticas adversas entre agraristas y
constitucionalistas.
En particular la
congregación metodista numerosa de Panotla, se dividió como lo relata el pastor
Agustín R. López: cultos agraristas y cultos constitucionalistas durante el año
1915 sin posibilidad de reconciliación. Sin entrar en detalles de la contienda,
cabe notar que en varias ocasiones los
valores metodistas permearon la acción de los revolucionarios. Cuando Benigno
Zenteno controlo la plaza militar de San Martin Texmelucan, impuso la ley seca
y Porfirio Del Castillo recuerda que, cuando tuvo la oportunidad de visitarlo
le dio “una conferencia antialcohólica, terminando por recomendar que se
destruyeran las magueyeras que solo producían pulque” El antialcoholismo
militante del metodismo, compaginaba con la voluntad de desamortizar las
grandes haciendas pulqueras del norte de Tlaxcala.
El antialcoholismo
también se articulaba a la lucha por una educación popular. Es interesante
notar que Andrés Angulo, cuando era
secretario de Domingo Arenas, confiscaba las bibliotecas privadas de los hacendados para crear bibliotecas
populares en los pueblos donde dominaba el Arenismo. Esta preocupación por la
educación cívica escolar, antialcohólica, democrática, se había forjado en los
años de formación en las escuelas y los templos metodistas y distinguía a los
revolucionarios metodistas de otros líderes, rurales que carecían de tales
imperativos. El hecho que varios de
ellos hayan sido secretarios particulares de caudillos revolucionarios, permite
defender la tesis de que el metodismo había logrado construir en la región una
elite de intelectuales articulados a los intereses revolucionarios.
MARCELO PORTILLO Y DÍAZ (1875-1952)
Nació en Nativitas. Se unió a la Revolución y
en julio de 1911 fue capitán primero de las fuerzas maderistas comandadas por
el Gral. Benigno Zenteno. Se licenció en septiembre de 1911 en la plaza de
Puebla. En mayo de 1913 se levantó en armas contra Victoriano Huerta bajo las
órdenes de Máximo Rojas, con un contingente de cien hombres. El 3 de mayo fue
ascendido a mayor; el 1º de julio Máximo Rojas le otorgo el grado de teniente
coronel. Prestó sus servicios en las fuerzas revolucionarias de los generales Antonio
Medina y Gilberto Camacho, teniendo a su cargo el Regimiento Guerrero, para
después desempeñarse en la Brigada Serdán y en la 3ª Brigada del Cuerpo del
Ejército de Oriente. Repartió las tierras de la hacienda de San Juan Mixco a
los pueblos de San Damián Texoloc, Santa
Apolonia Teácalco y San Vicente Xochitecatitla, aduciendo que la familia
Carvajal había usurpado las tierras.
Constantemente
intentó destruir los bienes de los simpatizantes de la Liga de Agricultores. Se
caracterizó por ser un jefe relativamente independiente. De 1917 a 1920 atendió cargos
de elección popular y fue juez local del municipio de Nativitas. En 1920
recibió el grado de coronel de caballería. Murió en Nativitas el 18 de
septiembre.
CONCLUSIÓN:
El metodismo en
Tlaxcala fue un movimiento de disidencia religiosa que recluto sus miembros
entre los sectores sociales inconformes, con la dominación política y económica
de las oligarquías porfiristas. Este movimiento surgió en un medio de expresión
política cada vez más acentuada, una vez agotados los intentos de rebelión de
las comunidades en contra de la expansión continúa de las haciendas. En tal
ambiente y en un principio, el antialcoholismo visceral, que reivindicaba el
metodismo fue captado por capas sociales poco politizadas, como una expresión
religiosa de su protesta contra la alianza, entre la iglesia católica y los
hacendados. Poco a poco se tejió una alianza entre estos sectores y las
vanguardias liberales y magonistas nacionales o regionales. Los miembros de las
congregaciones metodistas, provenían de una capa social particularmente móvil,
compuesta de campesinos y obreros textiles. El metodismo les ofreció una organización popular,
portadora de principios democráticos, cívicos y éticos asimilados tanto en los
templos como en escuelas, en particular a través de la celebración de las
fiestas cívico-religiosas.
En tiempo de
represión política, el metodismo ofreció una red similar a lo que hubiera
proporcionado un partido. De hecho, varias familias de la región supieron articular
la adopción de un credo religioso nuevo y de los servicios que ofrecía, con una
militancia política en los clubes liberales y aun en el Partido Liberal
Mexicano.
TERCER PERIODO.
FIDEL R. ZAGOYA.
Por algunos años fue
Tesorero de la Comisión de Agua Potable de Tepetitla cargo que de manera
honorifica desempeño, aportando el escaso dinero existente para la construcción
del primer depósito elevado ubicado en el cerro Cuatzontzi haciendo la entrega
de $46,000.00 pesos a la Autoridad Municipal para iniciar trabajos para
ampliación de la red. (Año 1975) En esa época otros que ejercieron la medicina
práctica fueron los señores Ponciano Méndez, Abel Méndez.
Periódico Oficial del
Gobierno del Estado de Tlaxcala, de fecha 25 de Junio de 1985.
Decreto de
expropiación por causa de utilidad pública del inmueble denominado Casco de la
Ex-Hacienda San Juan Molino, ubicada al noroeste de la población de Tepetitla,
Municipio de Lardizábal, con una superficie de 32,241.64 metros cuadrados, cuyo
avalúo fue por la cantidad de $3’216,403.80 pesos.
Así lo decreta y
firma el C. Lic. Tulio Hernández Gómez, Gobernador Constitucional del Estado,
ante el C. Lic. Carlos Hernández García, Secretario de Gobierno, con quien
actúa.
Principales gestores
en el fraccionamiento y compra del Casco
Alejandro León, Fidel
R. Zagoya, Jesús Cano, Miguel Castillo, Felipe Fernández y 63
compradores más, en su mayoría ejidatarios, originarios y vecinos del pueblo de
San Mateo Tepetitla, Tlax.
Puebla, junio 17 de
1945. Señor Fidel R. Zagoya. Muy señor mío:
A mi regreso de
México me enteré de su atenta carta del 11 del actual a la que adjuntó una
fotostática de una carta que dirigió mi difunta madre a don Alejandro León.
Como indique a usted
en mi anterior, la distribución que hayan hecho del casco de la finca es cosa
que a mí no me atañe ni intervine en este asunto, así es que les ruego no
insistan en dirigirse a mí porque no puedo más que repetirles lo que ya les
indiqué y es, que este no es asunto de
mi incumbencia.
Devuelvo a usted
dicha fotostática y sin otro particular me repito como siempre su afectísimo y
atento S. S. Carlos Lenox Kennedy.
México, febrero 23 de
1937 Sr. Don Alejandro León. Tepetitla Tlaxcala Muy Señor mío:
Me entregó Amalia la
carta que por su conducto me dirigió usted con fecha 8 del actual y en la que
me manifiesta a nombre de todos los interesados en la compra de la fracción que
resta a la finca de san Juan Atoyac, que solicita se les ponga la hectárea de
riego de primera a $300.00 en vez de
$400.00 la hectárea y el pedazo pedregoso a $150.00 en vez de $200.00 la
hectárea, que es el precio que marqué en mi anterior con fecha 1ro. Del actual.
En contestación
manifiesto que para que lo ponga en conocimiento de todos los interesados, que
no me es posible acceder a su petición de rebajar el precio de las tierras,
porque deben tener en cuenta que les estoy cediendo el casco gratis y aunque es
cierto que la mayor parte está destruido, tiene la troje grande de mampostería
y bóvedas y que es una construcción para siempre y está en buen estado, además
la troje detrás de la huerta y el edificio del molino, únicamente con ponerle
techos nuevos, tienen ustedes local de sobra para guardar aperos, semillas y
todo lo que necesiten. Estos edificios representan en el estado actual en el
que se encuentran, mas de $8 000.00, pues solo la troje grande de bóveda que
construyo mi padre, costo $15 000.00 en los buenos tiempos cuando las
construcciones costaban baratas. Por este motivo di a ustedes precio moderado y
no excesivo pues la calidad de terreno que resta a la finca alrededor del casco
es lo mejor que tiene como a todos consta.
A demás como indique
a ustedes en mi anterior, esta operación de compra-venta, de llevarse a efecto
tiene que ser de riguroso contado, porque no puedo vender aplazo.
En vista de los
expuesto, usted me hará favor de comunicárselo así a todos los interesados para
que resuelvan lo que mejor convenga a sus intereses, y se servirá indicarme por
escrito a mi domicilio en México, -6ª. Naranjo 140.-lo que hayan determinado
para que yo quede enterada.
Me repito de usted
afectísima y atenta servidora. (Rubrica) Concepción Petriccioli Kennedy.
A QUIEN CORRESPONDA.
El Ciudadano
Licenciado Adelaido Villegas Andrade, - Juez de Primera Instancia del Distrito
De Zaragoza y Notario Público del mismo, CERTIFICA:
Que habiendo hecho
una búsqueda en el archivo del protocolo a mi cargo, con el fin de expedir al
Señor Fidel R. Zagoya, una copia certificada de la protocolización de
un convenio celebrado entre la Señora Concepción Petricioli viuda de Kennedy y
un grupo de vecinos del pueblo de Tepetitla en el año de 1939 en el cual es
parte del promovente, no se encontró el libro correspondiente a ese año;-
Así mismo hago
constar que en el Archivo de esta Notaría existe una constancia de
veintiocho de marzo de mil novecientos
cuarenta y dos, en que aparece que al haber sido robado el juzgado y notaria a
mí cargo en aquel tiempo,- también fueron sustraídos entre otras cosas los
libros del protocolo correspondientes a los años de 1939 a 1942 inclusive.
Y para los usos que
les convenga expido al señor Zagoya la presente en Zacatelco, a los 28 días del
mes de abril de 1945. El Notario Público del Distrito Licenciado Adelaido
Villegas Andrade.
Al C. Gobernador del
Estado. Palacio de Gobierno. Tlaxcala, Tlax.
Los suscritos,
presidente del comisario ejidal, los ejidatarios Miguel Castillo, Fidel
R. Zagoya y representantes del fraccionamiento de la ex hacienda de San
Juan Atoyac, Jesús Cano, vecinos y originarios del pueblo de San Mateo
Tepetitla, de este Estado, por si y en representación de 68 compradores en su
mayoría ejidatarios, tienen el honor de transcribir oficio número 10045 de
fecha 13 del mes en curso, girado por el C. Secretario General del Departamento
Agrario al comisariado y que a la letra dice:
“Con referencia a las diversas gestiones que ha venido usted haciendo
ante este departamento, para que no sean desconocidas las compras que hicieron
varios campesinos de ese poblado en la finca de “San Juan Atoyac” me permito
manifestarle que vistos los antecedentes del caso, las operaciones de
compra-venta estuvieron perfectamente apegadas a la ley, obrando las
circunstancias que la propietaria del predio de “San Juan Atoyac” procedió a hacer
las ventas de que se trata con autorización de este departamento dada en oficio
número 9794 de 9 de agosto de 1937.
-- por lo que
respecta a las dificultades que se han suscitado entre los elementos campesinos
del mismo poblado, relativas a la pretensión que tienen para despojar de sus
pequeños lotes a los adquirientes de tierra del predio antes citado, le
manifiesto que tales actos son arbitrarios, motivo por lo que debe
sostenérseles en la posesión de tierras adquiridas, sin perder su derecho de ejidatarios,
ya que la suma de la superficie de la parcela que poseen como ejido y la
adquirida en compra no llega a la parcela tipo señalada por el código agrario
en vigor, atentamente etc.”
Lo transcrito es el
resultado de nuestras gestiones hechas ante el mismo departamento agrario,
motivadas por las gestiones improcedentes del Señor Artemio Hernández y varios
vecinos de este mismo pueblo que, patrocinados por la central de la C.G.T
(Confederación General de Trabajadores) de la Ciudad de México que a toda costa
tratan de desvirtuar la operación que ya quedo terminada el primero de
diciembre próximo pasado. La delegación agraria en el Estado, el gobierno que
usted dignamente preside y aun el mismo departamento agrario en reiteradas
ocasiones han comunicado al referido Hernández y socios lo improcedente de sus
gestiones no obstante esto en estos días han lanzado la versión de volver a
invadir las tierras que hemos adquirido por compra, valiéndose de la
cooperación de vecinos de varios pueblos que son afines a su organización y,
que de llevar a cabo lo que intentan nos crearían grandísimas dificultades que
nos obligan a no tolerarles más y por obvio de dificultades nos permitimos
transcribir el anterior comunicado haciéndolo del superior conocimiento de
usted con la atenta suplica de que sea bien servido ordenar a quien corresponda
para que sean destacadas en este pueblo por todo el tiempo que sean necesarios,
fuerzas federales que resguarden el orden y nos impartan la garantías que
tenemos derecho para que por medio de ellas sean respetadas nuestras pequeñas
propiedades.
Protestamos a usted
nuestros respetos, Tepetitla municipio de Lardizábal a 16 de enero de 1939.
(Rubricas)
Presidente del
Comisariado Ejidal. Felipe Fernández. Representante Jesús Cano. Ejidatarios, Miguel
Castillo, Fidel R. Zagoya.
Carlos Lenox Kennedy
16 de septiembre 506 Puebla, Puebla mayo 14 de 1945.
Señor Fidel R. Zagoya Tepetitla Tlax. Muy
señor mío:
A mi regreso de
México a esta me entere de su atenta carta de fecha 2 de los corrientes de cuyo
contenido tome debida nota:
Siento mucho saber
que el protocolo de la notaria de Zacatelco a donde se inserto el convenio
celebrado entre mi difunta señora madre y un grupo de vecinos de Tepetitla para
la compra venta de la fracción de terreno que le restaba a su finca de San Juan
Atoyac, así como otros protocolos hayan sido robados según lo certifica la misma
notaria pero este es asunto que corresponde al gobierno averiguar.
Con respecto a la
copia del convenio que se sirvió adjuntar a su citada carta y el cual devuelvo
a usted le manifiesto que como ya se lo comunique alguna vez, mi cargo de
albacea de la testamentaria de mi difunta madre ya termino y mi misión en
cuanto se refiere al asunto de la compra venta de terrenos de la citada finca
de San Juan Atoyac, se concreto a entregar la tierras y el casco a los
representante de los compradores para su aparcelamiento y distribución, a
recibir el saldo del importe de dicha operación y a firmar la escritura
respectiva de compra venta y por lo tanto no estoy en disposición ni obligado a
ratificar los convenios que llevo a efecto mi difunta señora madre y mucho menos
no teniendo a la vista los originales para cotejarlos.
Si usted tiene algún
cargo concreto que hacerme en este asunto durante mi administración como
albacea sírvase indicármelo para que le pueda contestar debidamente, pero si se
trata de aparcelamiento, ubicación de lotes, o cuestión de medidas y linderos,
no tengo que ver nada en eso pues en este caso debió usted haber hecho sus
cargos a los comisionados antes de firmarse la escritura y sobre todo no haber tomado posesión de sus parcelas ni
de la parte del casco que se asigno. De todas maneras si de esto último se
trata, tendrá usted que recurrir a las autoridades respectivas pues no es
asunto de mi incumbencia.
Lo que le participo
para su conocimiento repitiéndome como siempre su afectísimo y atento seguro
servidor. (Rubrica) Carlos Lenox Kennedy Puebla Mayo 29 de 1945.
Señor Fidel
R. Zagoya Tepetitla Tlax. Muy señor mío: Doy contestación a su atenta
carta del 22 de los corrientes y me dispensara si soy un poco extenso:
En relación a lo que
se sirve informarme referente a la pretensiones que dice tener Artemio
Hernández y el grupo de vecinos que él encabeza, de desposeer a ustedes del
casco de la finca con el pretexto de que establecieron allí una colonia llamada
Francisco I Madero, creo que dicho Artemio y socios no pueden pretender tal
cosa y si lo pretenden no lo podrán
obtener por la sencilla razón de que dicho grupo ( como hay constancias de
gobierno) invadió el casco y la mayor parte de los terrenos de lo que formaba
la zona de protección de la finca San Juan Atoyac cuando dicha propiedad tenían
dueños y no era una zona baldía ni abandonada. Por otro lado dicho Artemio y
socios nunca fueron reconocidos ni por la Comisión Nacional Agraria ni por el
Gobierno del Centro como colonizadores de dicha zona sino al contrario los
calificaron como invasores, prueba de ello es que la Secretaría de Gobernación
en México ordeno a las autoridades de Tlaxcala que mandara a desalojar por
medio de la fuerza a dichos invasores y pusieran a ustedes los compradores en
posesión nuevamente de esa zona de protección.
Esta orden fue
ejecutada y ustedes tomaron posesión nuevamente de los terrenos y el casco, así
es que malamente podría el gobierno desposeer a ustedes después de 7 años que
han estado en posesión pacifica de esa propiedad para dársela a los que mando desalojar como invasores.
En cuanto a lo que usted me dice de que no
tienen documentos legales de posesión en lo referente al casco debo
manifestarle que en la escritura general de compra-venta se hizo constar que la
superficie que se vende de la finca de San Juan Atoyac, y que formaba la zona
de protección, es de 57 hectáreas y fracción incluyendo el casco según el plano
que se adjunto. Como ustedes pagaron la superficie de terreno que ocupaba dicho
casco claro está que cada uno es dueño de la superficie del terreno que compro
en la parte que ocupaba el casco.
Lo que ustedes no
tienen especificado es la distribución individual que hicieron del susodicho
casco, pero esta distribución no es de mi incumbencia ni puedo atestiguarla
porque no tuve injerencia en ella e ignoro la forma en que fue hecha.
Siendo el
represéntate Señor Jesús Cano la persona que hizo la distribución de las
tierras y del susodicho casco, si como usted lo siguiere, ustedes lo autorizan
para que declare por medio de documento la superficie que cada quien recibió
especificando su ubicación, medida y colindancias respectivas, y este documento
lo protocolizan, creo le servirán de titulo complementario, pues nadie les va a
reclamar lo que cada quien pago, recibió y está en posesión de ello.
Lo que le participo
para su conocimiento repitiéndome como siempre su afectísimo y atento seguro
servidor. (Rubrica) Carlos Lenox Kennedy.
Fidel R. Zagoya, Francisco
I. Madero Nº6 Tepetitla, Tlax., 22 de mayo de 1945.
Señor Carlos Lenox
Kennedy 16 de septiembre nº 506 muy respetable señor:
En mi poder su atenta
carta de fecha 14 de los corrientes. Enterado de su contenido digo a usted lo
siguiente:
Respecto al punto 4to
de su referencia me permito declarar que no tengo ningún cargo concreto que
hacer a la administración de usted como albacea que fue de la testamentaria de
su extinta madre.
El grupo de vecinos
encabezados por el Señor Artemio Hernández que invadieron las tierras del
fraccionamiento de San Juan Atoyac 1938,
está haciendo gestiones para desposeernos de la superficie del casco, sostiene
que está en posesión , llamando la colonia “Francisco I. Madero”, pueden
causarnos alguna sorpresa desagradable de un momento a otro, no tenemos
documentos legales de posesión de lo referente al casco, queremos legalizar esa
posesión, escrituras y comprobantes, extendidos por don Jesús Cano no tienen
validez, el no está autorizado para que los documentos extendidos por él puedan
surtir efectos legales. Nosotros los fraccionistas apoyados en la cláusula
quinta del primer convenio celebrado con la extinta señora Concepción Petricioli
viuda de Kennedy, los dos representantes del fraccionamiento y nosotros los
compradores, con ese apoyo podemos y debemos autorizar a don Jesús Cano para
firmar los documentos de posesión de cada fracción del casco, los originales de
ese convenio se perdieron en la notaria de Zacatelco, no podemos adquirir copia
certificada, pero si podemos adquirir de usted por medio de una súplica muy
atenta, no haga un especial favor, con la expresión de su muy honorable
testimonio de que el casco de la ex hacienda de San Juan Atoyac quedo para los
usos de los compradores como dueños legítimos.
Dada la situación en
que estamos colocados, esperamos de usted señor Kennedy nos favorezca con tan
valioso e inmerecido servicio, lo que le agradeceremos de veraz y de modo
infinito.
Sin otro particular
por ahora que agradecer a usted su valiosa deferencia, me repito su afectísimo
y atento y seguro servidor. (Rubrica) Fidel R. Zagoya.
Conchita
Michel.
En los años que
siguieron a la lucha armada de 1910, el Estado con su política nacionalista de
favorecer al desarrollo de las poblaciones rurales e indígenas, crea las
misiones culturales. Así, en Tepetitla, la enseñanza de los maestros en
carpintería, panadería, albañilería, cocina, curtiduría, corte y confección de
ropa y otros oficios más, permiten la integración de muchas personas al
desarrollo de la población.
Es de destacar a la
maestra Conchita Michel, misionera y
maestra de música y baile, rescata una pieza, que cantaba el señor J.
María Zagoya y que “por los elementos del idioma Nahoá” que persisten
en el canto, por la forma musical, por su ritmo, su coreografía y por el sabor,
el estilo y espíritu primitivo que la animan. Resulta este ejemplo, un caso
elocuente de supervivencia de la antigua cultura, criterio por el cual el musicólogo
folclorista Vicente T. Mendoza la incorpora a su libro para darle difusión.
La pieza musical, “No Tlazohtla: Amada Mía”, es de origen
tlaxcalteca, procede de la población de Tepetitla, Tlax., que recolecto en el lugar Concha Michel, que
comunicó la Profesora Julia Ruiz Sánchez. Transmitió en México, D. F., en mayo
de 1942. Fue grabada y cantada por la soprano Amparo Cervantes y el pianista
Diego Ordax, en el Disco Totlasohcuic, “Los cantos que amamos”, grabación
FONCA.
Es probable que en
alguna ocasión, Conchita Michel haya interpretado esta melodía, pues con su
guitarra, recorrió pueblos y ranchos, lo mismo que el Palacio de Bellas Artes,
La Plaza Roja de Moscú y el Centro Rockefeller en Nueva York, Estados Unidos,
siempre comprometida al lado de las mejores causas de los pueblos.
Fue destacada
militante de izquierda, cercana a artistas como Diego Rivera y Frida Kahlo,
poeta y escritora, impulsora precoz de las reivindicaciones femeninas, fue
capaz de abrir caminos inéditos para las mujeres de su tiempo.
“No Tlazohtla”
No
Tlazohtla ichpoxóchitl
In
citlalin titlachía
Íhcuac
quin ye tlenextzin
Tepetzallan
tlanextía.
Ximocuiti
ica meláhuac
Ica
maeláhuac nimiztlazohtla
Tepetzallan
tlanextía.
“Amada Mía”
Amada
mía, flor doncella,
La
estrella te mira Cuando ya amanece,
Entre
los cerros amanece
Tómalo,
porque en verdad
En
verdad (yo) te amo
Cuando
ya amanece
Entre
los cerros amanece.
Traducción literal
Ignacio M. del
Castillo.
Periódico Oficial del
Gobierno del Estado de Tlaxcala, de fecha 25 de Junio de 1985.
Decreto de
expropiación por causa de utilidad pública del inmueble denominado Casco de la
Ex-Hacienda San Juan Molino, ubicada al noroeste de la población de Tepetitla,
Municipio de Lardizábal, con una superficie de 32,241.64 metros cuadrados, cuyo
avalúo fue por la cantidad de $3’216,403.80 pesos.
Así lo decreta y
firma el C. Lic. Tulio Hernández Gómez, Gobernador Constitucional del Estado,
ante el C. Lic. Carlos Hernández García, Secretario de Gobierno, con quien
actúa.
FIDEL R. ZAGOYA
Por algunos años fue
Tesorero de la Comisión de Agua Potable de Tepetitla cargo que de manera
honorifica desempeño, aportando el escaso dinero existente para la construcción
del primer depósito elevado ubicado en el cerro Cuatzontzi haciendo la entrega
de $46,000.00 pesos a la Autoridad Municipal para iniciar trabajos para
ampliación de la red. (Año 1975)
JUAN
CASTILLO.
1878-1940.- Sobre
compra de tierras y apertura de calle Francisco I. Madero Tepetitla. Donde se
menciona a un personaje descendiente de la Hacienda San Baltasar Temaxcalac del
estado de Puebla y precursor del metodismo en la región.
Al margen izquierdo
un sello que dice: Juzgado Primero Local Lardizábal Tlax.
Dos Timbres de
cincuenta centavos y uno de cinco centavos año 1940.
En la Municipalidad
de Lardizábal, Distrito de Hidalgo Estado de Tlaxcala de Xicoténcatl, siendo
las nueve horas del día primero de Agosto de mil novecientos cuarenta, ante el
despacho del Juzgado Local del Municipio, comparecieron de una parte la Señora
María de Jesús Pérez viuda de Linares y de la otra el Señor Fidel
R. Zagoya y Leonardo R. Zagoya y manifestaron que en virtud de carecer
del respectivo título de propiedades de la cual lo están poseyendo por espacio
de más de treinta años a la fecha y en virtud de que en otras ocasiones se ha
pretendido hacer un alineamiento de la calle, denominado actualmente Francisco
I. Madero y hasta la fecha no se ha podido conseguir y por esta solicitan el
personal de este despacho para que se traslade y haga el alineamiento
respectivo, solicitando a los colindantes y presenten sus comprobantes
respectivos o bien el primordial respectivamente, el mismo suscrito Juez
Local, atendiendo a esta petición hecha
verbalmente ordeno se les previniera a los colindantes respectivos del
mencionado lugar denominado “TLAIXCO” ubicado en esta población para el día
cinco del mismo Agosto, del mismo año, estén presentes a las nueve horas, en
sus respectivos sitios para llevarse a cabo el delineamiento que se solicita.
Siendo las nueve horas del día cinco de agosto del mismo año, el suscrito se
trasladó al lugar mencionado, asociado de su asistencia con quienes actuó y
estando presentes los Señores Ponciano Méndez, Refugio R. Zagoya, Fidel
R. Zagoya y las Señoras María de Jesús Pérez Viuda de Linares y Leandra
Linares Viuda de Cano y que en el mismo momento el Señor Ponciano Méndez hizo presente un testimonio para que haya
servido de base para el procedimiento debido dicho.-Una hoja membretada que
dice:
Juzgado 1º Constitucional de Tepetitla, una
estampilla de diez centavos, que dice, República Mexicana, Renta del
Timbre,-Documentos y Libros de Tlaxcala, Junio diez de 1878, Al centro, En La
Sección de San Mateo Tepetitla del estado de Tlaxcala, a diez de Junio de mil
ochocientos setenta y ocho, ante mí el suscrito Alcalde Segundo Local, J.
Rafael Cano, actuando por receptoría con testigos de asistencia, según digo.
Y por ante los instrumentales, que al
fin se nominaran comparecieron los C.C. Principales, y el común” del referido pueblo, manifestaron que la tierra del común, son dueños
legítimos, manifestaron que están convenidos en vender al C. Juan
Castillo, casado con María de la Luz y en solicitud del comprador,
quiere se le otorgue a su favor la escritura correspondiente y para que tenga
efecto su convenio en la vía y forma que mejor haya en derecho, otorgan,
prometen la expresada tierra, para fabricar la casa del comprador por los
tantos reales que son cuarenta y tres pesos como consta en la expresada recibo
otorgado por los vendedores y el acta levantada
las autoridades con fecha catorce del mes de enero del presente año, en
su persona, Doy fe, conozco y para la celebración de este instrumento Publico
de propiedad, posesión, titulo vos recurso y otro cualquier derecho, que le
competa a la mencionada tierra “TLAIXCO” que al efecto hicieron de
haberlo por fin valido y subsistente ahora y en todos los tiempos hallándose
presentes todos los colindantes y testigos después de los requisitos de estilo
en tales casos se procedo a medir la tierra de la manera siguiente, por el
ORIENTE de largo tuvo doscientas setenta y dos varas, linda con Tranquilino
Pérez, Simón Pérez, J. Jesús Canario, María Martina viuda, por el NORTE tuvo de
ancho veinticinco , linda con calle en medio que va para San Martín, PONIENTE
de largo tuvo doscientas setenta y dos varas , linda con la misma tierra del
pueblo y por el SUR de ancho tuvo veinticinco, con las mismas del común se
serraron los cuatro vientos y concluida sus dimensiones y medidas, en el acto
le ampare, la posesión en toda forma al nombre de los Supremos `Poderes de La
Nación Mexicana, bajo las ceremonias de estilo , Arranco Hierba, Tiro Piedras y
Esparció Puñados de Tierra en señal de lo dicho, para que no sea
desaposesionado, ni ahora ni nunca lo será, renuncia, traspasa, con las
acciones reales, personales útiles mixtas, directas y exentitas, en el
comprador y quien la suya presente, para que la posea, goce, cambie, enajene,
use y disponga de ella a su elección, como de cosa suya, adquirida con legítimo
y justo título, y le confiere poder irrevocable con libre y franca general de
administración y constituye procurador y actor, en su propia causa, para que de
su autoridad o judicialmente entre y se apodere de la denominada tierra y de
ella tome y aprenda la real tenencia y posesión que por derecho le compete de
esta escritura, tenedor y precario poseedor en legal forma será cierta segura
efectiva del comprador; y nadie lo inquietara ni moverá pleito sobre su
propiedad, posesión goce y disfrute ni contra ella aparecerá gravamen alguno y
la observasen de todo lo referido obliga a su persona con la misma cláusula
guarentigia, que la que este le hace del mayor y renuncia a la misma ley del
ordenamiento hecho en cortes de Alcalá de F. Linares y el termino que asigna lo
que requiere prueba en solo el simple juramento del comprador C. Juan Castillo,
se le hizo saber el tenor de esta
escritura enterado de ella que la acepta en todas sus partes de las que se
hacen a su favor, cuya escritura así la otorgaron y lo firmaron con los
testigos, yo el suscrito con los de mi asistencia, con quienes actuó con los
términos que queda dicho y los instrumentales los Ciudadanos Tranquilino Pérez,
J de la Luz Bernardino, Pedro Cano, J María Trinidad y testigos Anselmo Méndez,
Laureano Antonio, Pascual Eusebio, Gregorio Ramírez, todos vecinos de este
referido pueblo de que doy. J. Rafael Cano.- (Rubrica).- D.A.-José de Jesús
Cano.-D,A José Julio Simón (Rubricas).- Es copia fiel mente sacado de su
original queda en poder del Señor Ponciano Méndez, Dicho testimonio sirvió de
base para hacer el alineamiento de la mencionada calle quedando entendidos los
mismos colindantes de esta determinación y queda como cosa juzgada y pasada por
autoridad sí que haya lugar de volverse a suscitar movilización alguna y quedan
reconocidos como lo están en poseyendo en pacifica posesión ambos colindantes,
respetándose ambas partes sus propios sitios de acuerdo al testimonio que
antecede.—El mismo suscrito Juez Local Constitucional del Municipio de
Lardizábal, Distrito de Hidalgo, Estado de Tlaxcala de Xicoténcatl, dijo que
toda vez que se haya delineado la calle actualmente denominado Francisco Y.
Madero respetándose sus intereses de acuerdo al testimonio de fecha diez de
Junio de mil ochocientos setenta y ocho que sirvió de base para tal
procedimiento así del artículo 45 del código civil vigente se da por terminado
y se deberán respetarse en sus propios intereses y la persona que omita esta
determinación se hará acreedor a las sanciones correspondientes, así concluyo
la presente levantándose para constancia y firmaron los que en ella
intervinieron de conformidad.—Lardizábal Tlax, Agosto cinco de Mil Novecientos
Cuarenta.---------Interesados.
María de Jesús
Pérez Viuda de Linares, (Huella Digital)
Leandra Linares Viuda de Cano, (Huella Digital) Leonardo R. Zagoya Fidel
R. Zagoya, Gabriel Sánchez Arcadio Cano Pedro Bello Marcelo Pérez En
representación de Marcelina Castillo Ponciano Méndez, (Rubricas) (otra firma ilegible)
Juez Local Constitucional Cándido Flores. (Rubrica)
Nota: El Señor Juan
Castillo era originario de la Hacienda San Baltasar Temaxcalac estado
de Puebla, (mal llamado bastardo) hijo de uno de los propietarios de dicha
hacienda de apellido Teyssier quien
compro dicho terreno para vivir conjuntamente con su numerosa familia,
siendo el apellido Teyssier el que debiera tener por lo antes señalado, tomo el
de la esposa y es referente sobre
el apellido que existe en esta población.
Las medidas que se
mencionan como compra que hizo el Señor Juan
Castillo a la comunidad el
día diez de Junio del año 1878, es en
medidas actuales como sigue:
Norte 20.75 metros.
Sur 20.75 metros. Oriente 225.76 metros. Poniente. 225.76 metros.
(5813.32 Metros
cuadrados) ubicados entre las actuales calles Domingo Arenas Francisco I. Madero.
Una vara es igual a
0.83 centímetros lineales. El Alineamiento de la calle fue el día cinco de
Agosto del año 1940.
José María
Encarnación Zagoya Rojas fue originario de
San Rafael Tenanyécac Tlaxcala, fue empleado de confianza de Plinio Petricioli
propietario de la hacienda San Juan y Santiago Atoyac ubicada en el territorio
de Tepetitla de Lardizábal Tlaxcala, el apellido original que tenia era
Xonacatl o el reverencial Xonacatzi, se sabe que un hermano de él fue enviado a
España a la llegada de Ignacio Carranza como administrador de la hacienda.
ACLARACIÓN: Debo advertir
que no soy escritor, ni historiador de profesión, soy un ciudadano con cariño a
la tierra que lo vio crecer, no busco merito alguno al presentar este trabajo,
solo espero sea valorada la aportación de muchos personajes que aportaron a la
evolución de este, nuestro municipio.
Que el lector haga la interpretación de los
textos presentados y sirvan para ser complementada la información faltante y
ampliado el contenido de esta
investigación para que dan certeza a lo que se sabía, pero se va olvidando de
cómo transcurrieron algunos acontecimientos que transformaron la fisonomía de
la región, para que el nombre de uno de los luchadores sociales del municipio
permanezca en la memoria colectiva, no solamente de sus descendientes, pues
sería egoísta de su parte, sino para las futuras generaciones como ejemplo de
lucha y verticalidad del hombre en su constante lucha por sus ideales.
Nota Final: Quiero agradecer la invitación del Señor Josué Álvarez Zagoya quien me
distingue con inmerecida atención, desafortunadamente no puedo atenderle
debidamente por múltiples razones. Sin embargo pongo a la disposición de esta
extraordinaria familia la investigación que a lo largo de algunos años he
podido recopilar. Esperando la
posibilidad de editar estos textos en la próxima edición de “Personajes y
Documentos históricos del Municipio de Tepetitla de Lardizábal Tlaxcala” si
encuentro sensibilidad de las autoridades municipales que valoren la
importancia del pasado.
Muchas Gracias.
Tepetitla de Lardizábal, Tlaxcala a 26 de julio
2013.
Atentamente
Miguel Ángel Romero Serrano.
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Atención:
Pueden descargar el texto original en Microsoft Word aquí.
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Un saludo,
Elías R.
Un saludo,
Elías R.
Muchas gracias por esta información, mis abuelos y bisabuelos eran de este municipio y los ha mencionado, las historias que me contaron mis abuelos van cobrando más sentido. Saludos
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